Ya que este año parece que el bonito no nos va a visitar, pues receta al canto y nos consolamos comiendo.
Cortar según dibujo, tajadas de 4x4x1 cm. Rebozar con harina y huevo y freír a temperatura normal procurando dejar el corazón de la tajada sonrosado.


Para que coja poca harina, meter en una bolsa un poco de ésta, añadir un par de tajadas previamente secas y agitar. Una vez frito, poner encima cebolla caramelizada y servir. Pan crujiente, el mejor vino que tengáis, el santo rosario pidiendo que entre el año que viene...y a darle, que son dos días.