La verdad es que en una casa como esta, donde convergemos la mayoría de aficionados a la náutica de España (y de muchos otros países), armadores, patrones y tripulantes de todo tipo de barcos a vela y motor, no estaría de más cuidar un poco las formas: una cosa es hablar de "traperos" y "tractoristas", calificativos que todos encajamos con deportividad, y otra es tildar de "tuppers" a los barcos modernos. A mí, que soy claramente partidario de los barcos clásicos, me parece casi tan faltón como la tipa aquella de la DGMM que llamaba "chatarra" a los veleros de más de 20 años.
Hay quien lleva a gala decir siempre lo que piensa, pero en muchas ocasiones se confunde la sinceridad con la falta de empatía, y aún de educación.
