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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#11
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Cita:
![]() Cita:
A raíz de el punto anterior de Ambeto y lo aportado por Caribdis, sobre la relación eslora / manga del diseño, estoy pensando en un escenario algo distinto, en el que la orza, y su posición, podría ser un factor contribuyente, pero no necesariamente decisivo en el hundimiento. Me explico. Sin descubrir la pólvora, la estabilidad de cualquier velero con lastre puede simplificarse dividiéndola entre estabilidad de formas y estabilidad de lastre. La segunda, que en un velero convencional con orza lastrada está muy determinada por el brazo adrizante que ésta ejerce, está muy condicionada por el ángulo de escora. Como la magnitud de este par adrizante varía con la función seno, éste es máximo bajo una escora de a 90º (sen90º=1), nula con el barco adrizado (sen0º=0) y reducida con escora escasa (ej, sen10º=0.17). De esta manera, y de nuevo sin descubrir la pólvora, la estabilidad de formas representa una proporción del par adrizante total muy superior con escoras reducidas a la que supone con ángulos mayores. El caso es que, coherentemente con lo aportado por Caribdis, este velero no iba probablemente sobrado de estabilidad inicial: una manga reducida en relación a su eslora y, sobre todo, en relación al par de escora que puede generar su descomunal arboladura: 75m de mástil, botavara en consecuencia, tres estays, etc. Previsiblemente, sería un velero que, navegando a vela, rápidamente adquiriría una cierta escora y, a partir de ahí, y conforme el par adrizante generado por la orza comenzara a actuar en proporción a la escora, encontraría una posición de equilibrio; la mayor parte de las imágenes que he encontrado de él navegando a vela, muestran esta pequeña escora incluso con ángulos abiertos, que seguro que alcanzaba con rapidez: ![]() Esta estabilidad inicial limitada no debería, en circunstancias normales, suponer un riesgo para la estabilidad: en cuanto la escora aumenta, el lastre -10m de calado mediante, que parecen muchos pero no son tantos en relación a la altura de su palo- hace su función, con un probable margen generoso desde ese punto de equilibrio hasta su ángulo límite de estabilidad; al fin y al cabo, el barco lleva 20 años navegando en mar abierto y a vela sin terminar quilla al sol. Entonces, ¿qué relación tiene lo anterior con el caso que nos ocupa? Que, si el impacto de la estabilidad de formas puede ser, en este caso, limitado en relación al ángulo límite de estabilidad -es decir, con una escora donde la estabilidad predominante será generada por el lastre-, es probable que sí influya, en mucha mayor medida, en escoras próximas al ángulo de inundación que puede tener este velero, fondeado y con todas sus escotillas, garajes y demás gadgets abiertos. Previsiblemente, su estabilidad inicial será suficiente para mantener al barco bien alejado de entradas de agua en un fondeo convencional. Ahora, si en vez de un fondeo convencional hablamos de una situación como la de esta semana, es posible -desconozco sus ángulos de inundación- que esta estabilidad inicial se haya visto desbordada a la hora de contrarrestar ¿50? nudos aplicados en su descomunal arboladura, generando una escora suficiente para alcanzar una primera inundación parcial que, a su vez, haya comprometido en mayor medida su estabilidad. Teniendo que hacer frente a una primera inundación, todo se deteriora rápido y aumenta la probabilidad (y las “contraindicaciones”) de una segunda. Me voy a un ejemplo, muy alejado y extremado, que es el gran análisis que hizo Luis Jar Torre del hudimiento de “El Faro”, y de los efectos que sobre la curva de estabilidad tiene una inundación parcial. ![]() Curvas de estabilidad de "El Faro" (trazada en verde) y su deterioro en distintas condiciones de inundación (trazadas en azul, naranja y rojo) Lógicamente, las curvas de “El Faro” poco tienen que ver con un velero, pero son representativas de cómo, tal y como dice Luis, con un GM reducido, cualquier momento escorante (como una inundación, o viento de través) produce escoras desproporcionadas. Ambas situaciones -viento e inundación- previsiblemente se daban en el Bayesian, que debería guardar, eso sí, un as en la manga: a diferencia de “El Faro”, contaba con una orza que, conforme aumentara la escora, evitaría el deterioro progresivo de su estabilidad... pero este as en la manga podría estar trucado: quizás la orza no estaba en la posición que debiera lo que, unido a una estabilidad inicial débil pudiera, en términos de estabilidad dinámica (recordemos lo apuntado por Caribdis) darle la puntilla; y, aunque estuviera en su posición, es posible que la inundación fuera lo suficientemente importante -y esto es sólo una hipótesis, pero pensemos en garajes y demás "gadgets"- como para no necesitar un vuelco para irse al fondo. En fin, todo lo anterior desde la prudencia de coger cualquier hipótesis con pinzas y, sobre todo, de mi desconocimiento. Pero veo probable que la posición de la orza no haya sido el único factor, ni incluso el determinante, en la pérdida del Bayesian. Saludos Editado por Avante en 23-08-2024 a las 14:32. |
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