Benjamin Ferré el más rápido, cruzándo a 11 segundos de la bocina.
Poco a poco se irá haciendo más fuerte El viento soplará primero del oeste y luego del sur con varios cambios. En definitiva, tendran que ponerse el disfraz de Figarista y multiplicar las trasluchadas en el Golfo de Vizcaya. Suficiente para generar pequeñas ganancias y ampliar ligeramente la flota.
Luego se dirigirán al cabo Finisterre, donde se espera al jefe de la flota mañana al mediodía. El viento será más fuerte –en torno a veinte nudos y la ola de 1,5 m, lo que hará más incómoda la marcha de los navegantes. Las condiciones serán un poco más duras para los que van detrás, con ráchas previstas de más de 40 nudos.
Un buen comienzo para entrar de lleno en la regata.
