Pues me puedo considerar uno de esos que al mirar hacia abajo nadando en aguas profundas en las que no hago pie, me da más que respeto. Quizá también porque nunca he sido de nadar largas distancias. Nadar sobre fondo de arena, vale, pero cuando paso por una mancha negra de posidonea, intento nadar tan en superficie como puedo, como si me fuera a agarrar por el pie y llevarme hacia abajo. Eso sí, a bordo del barco ocualquier artefacto flotante, ningún problema, de hecho navego en mi 29 pies, hago salidas en kayak y nada de nada. Cuando fondeo en verano, me fuerzo en nadar la vuelta al barco y lo de mirar el ancla con las gafas, es como un sacrificio, lo hago, pero con extremo respeto. En el fondo, intento llevarlo tan bien como puedo. De chaval navegaba en vela ligera y al volcar, como no miraba debajo del agua, tampoco pasaba nada.
¿Si he sufrido alguna mala experiencia anteriormente? Pues no lo recuerdo como tal, la verdad.
