Te comprendo perfectamente, cofrade. Yo tengo una variante del problema. No tengo barco, llevo tiempo buscando, y mientras tanto alquilo o en ocasiones salimos con amigos muy bien amueblados náuticamente.
Mi hija menor, de 14 años, se ha acostumbrado a que el barco más pequeño tiene 34 pies, y cada una de las opciones que estamos viendo, tanto nuevos como de segunda mano, están entre 21 y 28 pies (por motivos espirituales de parné, vaya). Pues bronca, porque, precisamente, no puede meter a su panda de amigas salvajemente hormonadas como ella al mismo tipo de paseo que tú le has dado a la tuya.
Corolario ...... Ni con barco ni sin él tienen los males remedio, la ventaja es que la edad del pavo pasa, y que nosotros también hemos pasado por ella, y mi padre aún me recuerda cómo le destrocé la moto haciendo motocross (era una Vespa).


