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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#12
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Hola a todos
![]() ![]() Es una pena que esto se hunda porque la vida del personaje no lo merece. ![]() ![]() El otro me acordé de él porque ví un billete antiguo de 10.000 pesetas . No se si os acordáis de su cara , serena, de frente generosa,nariz recta,labios finos y menton rotundo con una sencilla peluca con dos hileras de bucles a ambos lados del rostro, enmarcando unos recios pómulos. Pues bien cuando tenía doce años y tras un minucioso examen concerniente a la limpieza de sangre de sus antecesores, fue aceptado y enviado a la isla de Malta para recibir el hábito de la conocida Orden pero allí corrió carabanas, o sea andar contra los cárabos o galeotes moros, y la mar se le metió en las venas por lo que con dieciséis años de edad, regresó a España para solicitar su ingreso en la Real Compañía de Guardias Marinas, escuela naval militar fundada por Patiño en 1717 en Cádiz donde se impartían modernos estudios técnicos y científicos con asignaturas como Geometría, Trigonometría, Observaciones astronómicas, navegación, cálculos de estima, hidrografía, cartografía, etc., completando una formación humanística con otras clases de dibujo, música y danza. Pronto adquirió fama de alumno aventajado, siendo conocido por sus compañeros con el sobrenombre de Euclides. ![]() ![]() Cádiz era una puerta abierta a la Europa ilustrada, a las corrientes enciclopedistas y al comercio con América, en una España dieciochesca que se resistía al avance de las nuevas ideas. El mismo Voltaire tenía una casa comercial de vinos en Cádiz y el aventajado alumno toma contacto con las más innovadoras teorías científicas, desde las enseñanzas de Newton a las ideas enciclopedistas del propio Voltaire, amén de las que más directamente tenían que ver con su oficio de navegante. Pero también toma contacto con los más grandes marinos de la Armada, desde Juan José Navarro hasta Blas de Lezo, pues de los cinco años que duró su estancia en la Real Compañía, tres los pasó navegando por el Mediterráneo, bien en operaciones contra piratas, bien en viajes de representación como el que llevó al futuro Carlos III para que asumiese el trono de Nápoles. En esta época participó en la expedición contra Orán bajo las órdenes del general don Francisco Cornejo y de Juan José Navarro, y posteriormente en la escuadra de Blas de Lezo luchando contra los refuerzos turcos que pretendían recuperar la ciudad. Felipe V y el rey de Francia Luis XV discutían por la forma de la tierra , o era un melón o era una sandía , no es guasa, es lo que estaba de moda y los más afamados científicos (Cassini,Halley,Newton,Feijóo) estaban enfrentados apoyando sus posturas. Estamos en 1734 y entonces deciden los reyes enviar una expedición a la ciudad de Quito para medir un arco del meridiano terrestre. ![]() Sorprendentemente, por virtud o necesidad, Felipe V manda elegir a dos de sus más hábiles oficiales para que acompañasen a los sabios franceses, para que les ayudasen y para que les supliesen si alguno de ellos faltasen por muerte o accidente, por ello, da órdenes de que la elección ha de recaer en : "Dos personas en quienes concurriesen no sólo las condiciones de buena educación …, sino la instrucción necesaria para poder ejecutar todas las observaciones y experiencias conducentes al objeto, de modo que el resultado fuese fruto de sus propios trabajos, con entera independencia de lo que hicieran los extranjeros" Pero más sorprendente fue que no se eligiese a dos curtidos oficiales, sino a dos jóvenes guardiamarinas de 21 y 18 años, sin graduación oficial, a los que hubo que ascender a tenientes de navío, saltándose tres empleos. Los elegidos fueron Jorge Juan y Antonio de Ulloa, ![]() y su misión no habría de ser fácil, ya que además de las tareas científicas que la expedición requería debían de hacer un informe sobre la situación política, social y militar del virreinato, levantar planos y cartas, estudiar puertos y fortificaciones y al mismo tiempo vigilar las actividades de los franceses, ya que todo lo que estos viesen acabaría en un informe para su Rey. Sería largo detallar los pormenores de la expedición, que duró 9 años y que estuvo preñada de dificultades de toda índole, desde climatológicas, de convivencia entre los académicos franceses. Fruto de estos sacrificios vieron la luz cuarenta de las cien cartas náuticas modernas del mundo, realizadas por Juan y Ulloa y la medición más exacta del grado del meridiano, establecida por Jorge Juan en 56.767.788 toesas (1 toesa = 1,98 metros), que luego daría paso al metro y al sistema métrico decimal. ![]() Bueno los 18 meses que pasó espiando fueron un éxito como antes contó Atrapacabos igual que la jugada de traerse los 50 técnicos que le acompañaron hasta España, entre los que se encontraban Gryant, Howell, Rusth, Turner y especialmente Mateo Mullan, padre del futuro Santísima Trinidad. Pero cuando llegó las cosas no le fueron fáciles porque cuando comenzó a estudiar la documentación, lo que vió no terminó de gustarle y comenzó a dar forma a un sistema nuevo. En este momento, la construcción naval española era un sistema puntero en Europa. Gaztañeta había conseguido buenos buques aunque quizá algo ligeros. Sus detractores achacaban que era un sistema demasiado primitivo y poco científico, que se basaba en las antiguas tradiciones y viejas reglas de construcción. En el aspecto técnico, se decía que eran buques con demasiada eslora por lo que eran tendentes al quebrantamiento Esta razón también limitaba la capacidad del buque respecto a su artillería y por esta razón los buques españoles no contaban con piezas de 36 libras. ![]() También se le achacaba falta de consistencia en las ligazones y necesitando de continuas carenas y reparaciones. Sin embargo este sistema era muy admirado por los ingleses, que lo copiaron en lo posible, admirados por la mayor estabilidad y capacidad de absorber daños que sus propios buques, como pudieron ver en el Princesa que fué un buque apresado por los ingleses en desigual combate contra tres enemigos de igual porte, y que fue apresado a costa de graves daños en los propios y que una vez en puerto inglés fue estudiado y dio lugar a los nuevos buques ingleses, como el Victory, que no era sino un Princesa alargado. En nuestros navíos españoles construidos por Gaztañeta, las cuadernas iban tan unidas como a la inglesa; pero las uniones ó empalmes de unas piezas con otras eran menores; lo que disminuía cada pieza de pie y medio a dos pies en su largo, que importaba en todo alrededor de 1.000 quintales de peso que se le quitaban al navío; siempre era alivio; pero de obra falsa, como se demostró tras la derrota de Pessaro tras la cual ,Gaztañaga es sustituido y las líneas maestras de nuestra escuadra se inclinan aún más hacia el sistema francés, buques ligeros y veloces, pero de poco valor militar, que si bien eran útiles para lo que España los quería, proteger convoyes, sería insuficientes para los grandes combates que se avecinaban. El sistema de Jorge Juan plasmaría una mejora del sistema importante, esloras más cortas, menor lanzamiento, libre de pesos innecesarios y sobre todo redujo los pesos altos, que le dotaron de mejor estabilidad. El sistema era en realidad una mezcla entre el sistema inglés, el sistema Gaztaneta e ideas propias que consiguieron ensamblar ambas escuelas. De su mesa de dibujo salieron barcos célebres, y digo de su mesa de dibujo por que en su diseño se aplicaron las matemáticas y la física para lograr las mejoras proporciones, la mejor disposición de la artillería o el tamaño de los palos o su colocación. Quizá el mejor representante de su método fue el Guerrero, que sirvió durante 100 años bajo el pabellón español. ![]() No obstante también tuvo detractores que le achacaban que sus barcos no eran buenos marineros y no ceñían bien, pero a su favor habrá que decir, que pasó de copiar a ser copiado por los ingleses, lo que ya dice bastante de las bondades de sus barcos. El primer buque construido bajo su método fue el Septentrión, de 1753, más pequeño de lo deseado (64 cañones), ya que se emplearon maderas cortadas con el patrón del sistema anterior . Pero no solo quedó en buques su trabajo, con el aval del Rey organizó los astilleros y arsenales, construye diques en El Ferrol y Cartagena y establece una división industrial del trabajo, especializando a los obreros en las diferentes tareas, bien estuviesen en los diques, astilleros, fabricas de lonas, etc. A este método científico se deben buques como el citado Guerrero, el Oriente, el San Fernando, el Glorioso o el Aquilón, pertenecientes a la serie de los doce apóstoles (aunque nunca llegaron a ser 12 buques). Su fama trascendió las fronteras nacionales, por lo que en 1753 el almirante Howe se acercó a Cádiz para comprobar si los rumores sobre las creaciones del "Sabio Español" eran ciertos. Y entre admirado, sorprendido y preocupado, hubo de confirmar que sí, que eran ciertas las informaciones sobre la ventaja del sistema español. Jorge Juan era un hombre renacentista, su ingenio abarcaba cualquier materia de estudio . Por tanto, se multiplica para supervisar la construcción de diques al tiempo que asiste a los fabricantes de cañones en la Fábrica de Artillería de La Cavada, mejorando las minas de Almadén y Linares o los riegos de Murcia y Aragón. En junio recibe el encargo del monarca para examinar y arreglar el sistema de pesos y ligas de la moneda, para lo que es nombrado ministro de la Junta General de Comercio y Moneda... Y lo que siempre les pasa en España a estos superhombres; el Rey Fernando VI procurando a ultranza el mantenimiento de la estricta neutralidad entre Francia e Inglaterra, decreta el cese del Marqués de la Ensenada. (por supuesto la historia le dío la razón al Marqués)Con la caída de su protector y alma del resurgimiento español de los primeros borbones, Jorge Juan debe elegir. O se mantiene, al menos de forma testimonial del lado del Marqués o se apunta al bando emergente. Con Ensenada recluido en su casa, desposeído de sus cargos y bajo la prohibición expresa de recibir visitas, Jorge Juan se presenta en Granada ante su antiguo protector y le brinda su hacienda para socorrerlo en sus necesidades y de esta forma tan sencilla, toma partido y sella su destino. Y en efecto, paulatinamente fue desplazado, no ya él, sino su sistema de construcción, sustituyéndolo por el método francés de Gautier, método que supuso un retroceso para la Real Armada. Esta es la opinión del capitán del San Pedro de Alcántara, uno de los tres primeros buques construidos según este sistema: "Impedía el uso de la artillería del combés, por cuanto no cabía apuntar con ella por la parte de sotavento, ni por la de barlovento..., en un caso por la considerable depresión y en el segundo, por la razón inversa". Hay que hacer aquí una puntualización aunque nos estemos saliendo del tema, el mejor buque del "sistema francés", el San Juan Nepomuceno, podría considerarse como un buque mixto. Su construcción estaba ya bastante comenzada cuando Gautier se hace cargo de los astilleros españoles, y aunque se deshizo gran parte de lo adelantado hasta entonces, las tablas que ya se encontraban cortadas se mantuvieron por lo que no sería un Gautier puro. Además, cuando Romero Landa sucede a este e inicia la construcción de los "Ildefonsinos", retoma el proyecto de Jorge Juan para construir los que posiblemente fueron los mejores buques de su clase en Europa. Poco antes de morir Jorge Juan, con la autoridad e independencia de criterio que le caracterizaban, escribió una dura carta a Carlos III por su subordinación ciega al modelo francés por él rechazado desde el principio, vaticinando graves pérdidas, como ocurriría en Trafalgar 32 años después, cuando los ligeros navíos ingleses, inspirados en los estudios de Juan, dieron al traste con la pesada y vetusta flota hispano francesa. Saludos de Andrés
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Angel C. (25-09-2008), Atrapacabos (25-09-2008), Capitán Barceló (23-09-2008), Gerret (23-09-2008), LORDRAKE (23-09-2008), perseo56 (25-09-2008), quiron (26-09-2008), Ratchet & Clank (25-09-2008) | ||
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