En algún punto, lo que dices es verdad pero.... a veces la vida te cambia de la misma manera que suele rolar el viento y entonces...

hay que establecer un orden de prioridades para seguir a flote.
Un problema de salud, un revés en algún negocio, alguna urgencia con un ser querido y se pasan seis meses en un santiamén. Tiempo suficiente como para que esas joyitas dejen de serlo.
Nunca me ha pasado con una embarcación, pero si he tenido cosas muy queridas que he debido descuidar por una momentánea ( a veces más de seis meses) falta de tiempo o recursos.
Gracias por tus buenos deseos y ojalá que esos armadores puedan recuperar a la brevedad las cosas que los acompañaron en los ratos de felicidad.
