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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#8
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Desde el punto de vista del dueño, tienen mucho más sentido y utilidad los gatos de coche que los de barco. Sobre todo si son hidráulicos.
Desde el punto de vista del gato de barco, tanto si es hidráulico como si es persa, no tienen mucho que hacer a bordo y su vida está condenada al óxido, en el caso de los primeros, y al aburrimiento neurótico en el caso de los segundos. Distinto es el caso de los barcos mercantes, donde suele haber suficiente espacio, carga pesada y roedores para que ambas clases de gato puedan dar sentido a sus vidas. Todos los gatos son curiosos. Los felinos lo son por naturaleza, y esa curiosidad puede conducirlos a caer por la borda persiguiendo a un pez o a meter el rabo, la zarpa o el hocico en las correas del alternador. El stress postraumático de un gato, confinado en un pequeño velero, es una experiencia poco agradable. La curiosidad de los hidráulicos estriba en la capacidad de agarrotamiento de la válvula de descenso en momentos poco propicios, y aún resulta más curioso el desagarrotamiento súbito que experimentan cuando tienen el dedo de alguien (o el rabo de un homónimo) exactamente debajo. Yo, querido Capanegra, me abstendría de embarcar cualquier clase de gato. ![]() |
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