Desde el colambre, firmemente amarrado a su fiel pantalan, marca la estación meteo rachas de 38,6 Kn.
Hay un meneo de fondo que te obliga a sacar la cabeza de vez en cuando porque si no te colocas, te coloca

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Se preve lo peor para la madrugada, en torno a las 6 a 8 de la mañana, coincidiendo con la pleamar.
Impresiona, aun estando aquí, tan "calentito" y "amarradito", el silbido del viento en las jarcias, los chirridos de los pantalanes, cual sirenas quejosas del tempesto, los barcos parecen no encontrar su acomodo en su colchón marino, inquietos, como cambiando de postura constantemente en busca de un descanso nocturno que, sin duda, no tendrán.
Y sopbretodo, la mar... inmensa, tremenda, imponente, e imponiéndose sobre el paisaje, las cosas y los hombres.
Un día en blanco y negro, sin color, sin relieve.
Es la naturaleza, dueña y señora de todos nosotros.
