Vaya, cómo se enrollan algunas tripus!
En el poco probable supuesto de que algún despistado llegase con la patita, creo que no lo colgaría por problemas de estiba (y porque podría dejar K.O. a un pasajero en un banzado; luego está el problema de la grasilla, que si anda moviéndose tendrías que recoger poniendo debajo la neumática, y desde luego, mucho cuidado al cortarlo, tanto con los dedos como con las toneladas de miguitas, pelaos y cuscurrucias que te puede dejar en el piso y en las rendijas.
Voto por llevarlo bien envuelto para que con el calor no te huela el barco a charcutería, una tohalla vieja debajo, y cortarlo con el jamonero fuera de la cabina, oruentado hacia afuera por si se le escapa el cuchillo al artista, y desde luego fondeado y sin mar.
Bien pensado, todo esto es muy sucio y peligroso; te voy a hacer un favor; dime por donde andas y te lo retiro del barco sin cobrarte ni cinco
J*der... pensaba que lo de los invitados con jamones era una leyenda urbaba...
