Para añadir alguna cosa a las experiencias de Marpirao i Ferreret, sobre sus experiencias con el Fortuna 9 en condiciones extremas, deciros que en el Rateta las hemos pasado, en estos casi 15 años ya, de todos los colores, como se dice. Hemos encontrado temporales fuertes (nunca debíamos haber estado en el mar ese día), pero el barco siempre respondió muy bien. La más bestia fué en una regata a la Petrolera que nos encontramos un muy fuerte viento de aleta, con lo que íbamos con spi primero y luego sólo con la génova, ante la velocidad del viento, y una mar de proa enorme, porque el viento había cambiado de dirección hacía poco. Nunca más lo he vuelto a ver, navegando en popa a toda pastilla y dando pantocazos por el mar de proa. Antes de un cuarto de hora navegando así habíamos roto el mástil, debió ceder una cruceta y se vino todo abajo. Afortunadamente, cayó bien y sólo tuvimos que arrancar el motor y poner proa a puerto, que estava a pocas millas.
Moraleja: aunque sea una regata en que te juegues un campeonato, aunque los demás sí salgan a navegar, si no lo ves claro no salgas al mar.
Pero la mejor de todas es muy reciente, de hace pocas semanas, y acabó con mi hermano (el patrón del Rateta) con la pierna rota. Os aviso antes porque la situación era bestial


: un sol de agosto, un mar plano, poco viento, los pies y la banera mojados después de subir y bajar a bañarse varias veces, y mi hermano resbaló cuando iba a bajar la escalera de baño para volverse a bañar, i cayó con tan mala pata que la pierna le quedó atrapada debajo de la escalera, que por el peso de mi hermano había quedado trabada debajo del casco. No había manera de liberarle, al final tuvieron que quitar los tornillos de fijación de la escalera, suerte que ese día no iba solo, no hubiera podido salir. El resultado: la pierna rota (aunque de forma leve), un buen susto y ya estamos pensando la manera de modificar la escalera para que no pueda volver a pasar.
Moraleja: Como dicen, "líbrame señor de las aguas mansas, que de las otras ya me libro yo" (perdonad, no sé si la expresión es exactamente así). En resumen, nunca hay que bajar la guardia, la vez que nos hemos hecho más daño era en un día soleado, tranquilo, etc.
Una ronda a todos los que hayáis tenidor la paciencia de ller hasta aquí, pero me ha parecido una buena enseñanza para explicar.

