Originalmente publicado por Blue Alachar
En llegando a Cala Fonts, y amarrado el chinchorro junto a la rampa que baja desde el pueblo de es Castell, donde están los tenderetes, le iba contando a mi Tripulación -hinchado como un pavo real- las excelencias de la langosta frita que se iban a comer, bla, bla, bla, pescada en los fondos del Cabo de Caballería, bla, bla, bla, la mejor de la Isla, la mejor del mundo y, ya vereis, después de servírnosla, mientras tomamos unos ginets, mi amigo Floreal desenfundará sa guiterra y, ya veréis, ya, que habaneras os dedica mis Ladys ... "Si fosim gavinas - gavinetas blancas... Sera una nit -sera una nit- plena de llum, d'il.lusiò ... i quand sentis com et rallo - com et rallo molt suaument - sentiras sa paraula de la Mar i d'es vent...".
Así las cosas, nos encontramos ante la puerta del "Vell Parrander" y, cerrado a cal y canto, había un letrero pegado a la parte exterior del vivero de las langostas (gordas, lustrosas) que decía CERRADO POR MILLONARIO. Más tarde, entendí por qué.
Volvimos grupas y quedamos amarrados a una mesa (increiblemente libre en noche de fin de agosto) de la terraza del Trebol. Consabida caldera de langosta, qué le vamos a hacer...! Baberos, sorbetones a las patas de los bichos, cava (pobre, mi estómago), crespines, risas y los inevitables "¿te acuerdas el otro día cuando...?". Pagué la cuenta (crecida), subimos la cuesta de los tenderetes y dejamos a nuestros amigos y a su equipaje en el taxi que habíamos pedido desde el restaurante. ¡Feliz vuelo. Volved cuando queráis!.
Fue un agradable paseo cruzar -por fin solos mi Almiranta y yo- hasta Cala Corp, serpenteando el andar entre las calles de es Castell y, de manos a boca, ES CAO.
A reveure y, esta vez, sustituyo el AVBJ por unos chupitos de Xoriguer para todos y, a pesar de lo escorados que nos dejó la caldera, invito yo.
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