Te escribo, y dejo tu nombre en el viento.
Te hablo, en los silencios de las noches.
Te acaricio, en la vigilia del sueño.
Te susurro, palabras como soles.
Te escucho, con mi corazón abierto.
Deseo conocer tus sueños
y no para hacerlos míos;
puesto que yo tengo otros.
Sino para hacerles un hueco
en la profundidad de mi tiempo.
Deseo conocer tus emociones
y no para hacerlas mías;
puesto que yo tengo otras.
Sino para aprender de ellas
cómo darle placer a tu vida.
Deseo conocer tus miedos
y no para hacerlos míos;
puesto que yo tengo otros.
Sino para adelantarme a tu camino
y eliminar piedras y desvelos.
Deseo conocer tus amores
y no para amarlos yo;
puesto que yo tengo otros.
Sino para darte por las mañanas
esa flor que tu amas.
Deseo conocer tus secretos
y no para compartirlos;
puesto que yo tengo otros.
Sino para que te liberes de ellos
y desahogues tu alma.
Dibújame tus sueños.
Ofréceme tus emociones.
Hazme vivir tus miedos.
Muéstrame tus amores.
Cuéntame tus secretos.