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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#1
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Mi señora, mar y luna;
Antepongo primero una disculpa por la osadía de mandar a v.m. la presente misiva. Rogándole de entrada, que acoja mis palabras con la punta de sus dedos. Y si las encuentra desafortunadas, sin más preámbulos, las arroje al acantilado del olvido. Es la génesis de mi atrevimiento, una idea que me ronda la cabeza. A saber: que pudiera tener entre sus doncellas alguna que esté libre de compromiso. Y a su vez, fuera bella y de talle esbelto. Estos ambos requerimientos son debidos a mi condición de poeta. El primero, porque así lo requiere mi alma, que ama y ensalza la belleza a la que compone odas y sonetos; y el segundo, por una cuestión práctica, que siendo ella esbelta no debe ser aficionada a grandes manjares. Los cuales, por mi escasa hacienda, no podría costear. Se preguntará v. m.: qué de mi, al ser pobre, puede seducir a una de sus doncellas. En primer lugar, mi alma de poeta, que por serlo, y haberlo demostrado, es garante de mi afabilidad. Y promesa de innumerables y suaves caricias, tanto a su cuerpo como a su alma. Y en segundo lugar, mi linaje, que aun siendo pobre en la actualidad, son mis raíces de alta cuna y mis progenitores, principales y ricos. Lo que podrá considerar aval de un trato exquisito y buenos modales, por una parte, y un halagüeño futuro, por otra. Si dicho lo cual, me cree merecedor de los favores de alguna de sus doncellas, que cumpla con los requisitos ya mencionados, tenga v.m. a bien, hacerle saber mis honestas y discretas pretensiones. En caso contrario, como quedó dicho en el primer párrafo, le ruego arroje esta epístola al acantilado del olvido, a ser posible, metida en una botella, que pudiera ser la hallare alguna otra doncella y la leyera de otra manera. Su servidor y lacayo: Alex, el hidalgo navegante. |
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#2
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Estimado Alex, hidalgo navegante de mares lejanos:
![]() Agradeced su humilde y respetable carta, sutil y delicada, solícita de doncellas que a su vera fueran. Sabed que hailas, bellas y esbeltas, damas y princesas, sabias y dispuestas, de cintura de avispa, de caderas salerosas, con cuellos de cisne y bocas como fresas. Algunas con hacienda, que por su bien, con nadie comparten, otras con posibles herencias, sin recibir, más nunca se sabe, a dios gracias, otras que con solo su presencia, vuestra merced empanado quedaríais, por su gracia y soltura, por su pelo y hermosura. No sufráis vos que esta epístola a manos de todas ellas llegará y tan solo rogadle que de paciencia se arme, que no solo en leerla está el fin, sino que tiene que rozar su sentir. Gracias por confiar en mi. Reciba mi cordial saludo Mar y luna |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a mar y luna | ||
Alex (11-03-2010) | ||
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#3
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Mi señora, mar y luna;
Agradezco a vuestra merced haya aceptado incluir, en ésta su obra, mi misiva. La cual, no tiene más pretensión que ser un mensaje lanzado al mar en una botella. Y a modo de lance, abrir la puerta a alguna doncella que desee entrar a formar parte de aquesta obra. Y de este modo, entretejer historias que la ensalcen y den más vida. A sus pies quedo mi señora |
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#4
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Recuerdo guardo de cierta doncella que en mis años mozos conoci, prometiame esta en sus epistolas tener como bien decis vos, piel de terciopelo cintura de avispa e cuello de cisne, mas cuando la conoci resulto que tambien tenia patas de gallo.
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#5
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Cita:
que más tenía que decía.... Con eso no contábais... Pensad que reservada era la moza e no querría presumir de tener tanto, jajajaja Gargantúaaaaaaaaaa sabed que con vos la risa llega sola... Os espero....siempre Mar y luna |
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#6
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Gargantúa, mi siervo, mi señor, no sabeis vos cuanto desearía conocer su nao, su cubierta, sus cornamusas (corna musas) tambien sus mástiles y botabaras...conocer sus velas, sus escotas y drizas. Cuanto ansío el momento de ver atracada la nave en mi puerto. En ese instante correría impaciente a conoceros, Agarraría mis sayas y enaguas para que mis piernas avanzaran sin tropiezos y libres volaran hasta alcanzar el lugar exacto de su persona e tripulantes.
Imagino ese momento e penso si vos al verme seríais capaz de reconocerme. Miedo siento a la vez, quizás no soy yo su dama soñada, quizás no os resulte ni fermosa ni lozana ...ohhhh, mi señor Gargantúa, no quiero torturarme ni sufrir con esta locura. Apagaré questa inquietud y solo dejaré quel destino colme mis sueños. A vos espero, mientras las musarañas miraré... Su dama, su princesa, su reina Mar y luna |
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#7
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Editado por mar y luna en 25-03-2010 a las 17:32. |
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