Re: Sentimiento al vender un barco
Tengo un amigo que con mucha ilusión se compró un ketch muy viejo de 32 pies para restaurarlo, equiparlo y cumplir su sueño de dar la vuelta al mundo.
Y así lo hizo. Dejó su trabajo en el ayuntamiento y después de estar dos años dedicándole todos los días de la semana para prepararlo, por fin largó amarras.
Cuando regresó se le habían acabado todos sus ahorros y no tenía trabajo. No le quedó más remedio que ponerlo a la venta.
Un día me lo encontré solo en un bar, hecho un mar de lágrimas. Lo acababa de entregar.
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MariGota
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