La teoría está muy bien, sobre prioridades y quien debe variar el rumbo, pero en la práctica...uno no puede ir fiado y menos tan cerca de la costa!
Nosotros tuvimos que variar el rumbo en tres ocasiones, des del mediterraneo hasta cruzar el atlantico, porque se acercaban los mercantes sin variar ni un grado, y nosotros a vela!! Ya nos advirtieron que muchos ponían el piloto automatico y se echaban a dormir. En una de esas ocasiones uno de los mercantes tuvo la decencia de llamarnos por VHF a ver si estábamos bien, después del virazón y del susto (que nos j*d*ó la navegación de la noche).
Como para hacer guardias con tres ojos en las travesías!!!


Pobres pescadores!!