Me he quedado tirado 2 veces, la primera vez sacando mi anterior barco del puerto olímpico de barcelona el día que después de 3 meses subiendo a Barcelona desde Tarragona cada fin de semana para restaurardo, el día del estreno que sientes como toda tu adrenalina te sale por las orejas, vamos que te sientes el tío más feliz del mundo, salgo por la bocana todo contento yo y el motor no estaba en mi misma situación de felicidad, vamos que se paró en seco. Resulto un mal contacto del claxor y un alma caritativa me remolcó hasta el puerto de nuevo, pudiendo solucionarlo en un par de horas.
La siguiente fue en la bocana del puerto comercial de Tarragona, que también se paró en seco mientras varios monstruos se me acercaban, pues nada, genova y llamando a los colegas que estaban navegando para que me remolcaran hasta el puerto.
La verdad es que son situaciones en que sabes que tienes que mantener la calma, pero es realmente difícil el conseguirlo y los nervios afloran...
Por suerte casi siempre hay algún alma que te echa una mano y hasta dos para salir del apuro, como siempre digo, si nos tiene que pasar algo que sea en el mar....
Ahora si, un brindis....


