Hoy podemos tomarnos algo mas fuertecito... marchen unos rones para esta mesa que estos temas hay que tocarlos respetando la tradición...
Lo que pasó en mi caso fue que yo pensé en cambiarle el nombre a mi barco cuando lo compré. Cuando se lo comenté a la almiranta me miró seria y me dijo: "Si le cambiás el nombre el barco se malogrará" la miré buscando en ella una sonrisa como para terminar el chiste... pero me siguió mirando seria. Para los que no lo saben soy argentino (igual que mi almiranta) y nosotros nunca usamos un término como "malograr" lo cual sumado a su expresión seria logró que me lo tomara muy en serio o por lo menos solemne

. A los pocos días ella trajo a casa un libro llamado "Mitos y leyendas del mar". Ya se imaginan... quedó el nombre que tenía y se va a quedar nomás

Bueno ahora tampoco se me ocurriría cambiarlo
