En mi humilde opinión, y creo que en lo sustancial coincidimos todos, no sólo es suficiente con "bajar" el precio, tiene que coincidir en el tiempo y lugar la persona que busca ese tipo de barco y el que lo ofrece. En épocas de bonanza económica y crédito asequible eran muchos los que se planteaban comprar. Ahora sólo hay dos tipos de compradores, el que sabe de que va esto, lleva tiempo en el tema y busca algo concreto y sabe que lo puede encontrar a buen precio (que no regalado) y el que piensa que si presiona a lo bestia el barco se lo van a regalar porque el vendedor está desesperado (que por desgracia y por la crisis también los hay).
Lo malo de este segundo "potencial" comprador es que no está muy claro que esté dispuesto a gastarse la pasta en el barco, ni incluso que la tenga. Eso sí, en barcos de 300.000€ merodean bastantes menos de esta especie que en barcos o lanchas de 15.000€. Aunque no sé por qué no compran, nuevo hace dos años costó más de 600.000 y ahora lo deja por debajo de 300... ya, pero algo hay que tener hasta para enrredar. Una oferta un 30% por debajo de un precio razonable dudo muchísimo que tenga éxito a no ser que el vendedor esté desesperado. ¿Y cuál es el % de éstos sobre el total? A lo mejor me equivoco, pero creo que menos de los que a veces se generalizan. Pero seguramente el ofertante se quedó tan pancho poniendo a parir al vendedor por no haber sabido aceptar su oferta más que seria, y el vendedor bastante jodidillo por el tiempo perdido y las falsas expectativas. Lamento el tocho



