Cita:
Originalmente publicado por Ventarrón
Me cuesta creerte ...
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Fue en el Cantábrico y la ola no era de viento, sino de mar de fondo: ancha y profunda. De todos modos, impresionaba estar en la cresta y ver el seno y la siguiente ola. "Subirá esa que viene?" me preguntaba. Dejaba caer la embarcación para, cuando empezaba la proa a remontar la siguiente, meterle motor y llegar hasta arriba. Me sucedió hace años, cuando no había gps ni predicciones ni... nada. Salimos a 10 millas a por bonito y ya, un poco antes, empezamos a oir por radio a los arrantzales (pescadores) que había ola grande. En la costa había algo, pero no tanto. Estuvimos un rato de frente para luego ponernos a favor. Afortunadamente, los 500 hp controlaban el surfeo.