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Antiguo 23-04-2011, 21:29
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Predeterminado Horse Latitudes by Jim Morrison

para tod@s

Por aquí está lloviendo mucho, el mal tiempo nos acobarda y no somos como los finlandeses que no se arredran ante las inclemencias meteorológicas.

Por mi parte he atacado un proyecto que tenía hace tiempo aparcado: hacer una selección musical, una especie de hit parade con mis temas preferidos.

Llamadme como queráis, pero la música que más me gusta es la de, para mí, las dos décadas musicales gloriosas: las del 60-70.

Este trabajo, que creía que sería fácil, está resultando algo más laborioso ya que tengo que escuchar la canción, recordarla, seleccionarla y unirla, luego tengo para rato porque son muchos temas a revisar.

Lógicamente uno de las discografías que he repasado ha sido la del grupo americano The Doors.

Este grupo es uno de mis favoritos y referente en la psicodelia de los 60.

El dúo de Morrison con Manzarek, tocando el bajo con la mano izquierda en los teclados de su Fender Rhodes ,es la estampa de la innovación en ese mundo de la música garaje donde tanto imitaba los modos pero ,afortunadamente, no las formas.

Considero su segundo LP, configurado con los desechos del primer disco, llamado Strange Days , genial; y aunque fue considerado fracaso comercial, tiene canciones memorables como When the Music's Over digna de figurar entre las mejores de la década ; su We want the world and we want it now! ( Queremos el Mundo, !y lo queremos ahora!) que marcó una era de cambios que pedía ,a veces mediante activismo radical, combatir a ciertos valores de un sistema de vida que se consideraban opresivos y que a la postre, han sido arrollados por el devenir ;pero no como tan inocentemente se pedía.

Bueno, pues aquí es donde quería llegar. Entre esas canciones Jim Morrison recita, o más bien grita, entre unos ruidos aterradores como telón de fondo, su poema Horse Latitudes.

Dice :

When the still sea conspires an armor Cuando el calmado mar conspira una
armadura

And her sullen and aborted
Y su decaída y abortada
Currents breed tiny monsters,
Corriente cultiva diminutos monstruos
True sailing is dead.
La verdadera navegación está muerta

Awkward instant
Complicado instante
And the first animal is jettisoned,
Y el primer animal es arrojado al mar
Legs furiously pumping
Piernas furiosamente bombeando
Their stiff green gallop,
Su rígido verde galope

And head bob up
Y cabeza cortada
Poise
Equilibrio
Delicate Delicado

Pause
Pausa
Consent
Consentimiento
In mute nostril agony
En muda fosa nasal agonizante
Carefully refined
Cuidadosamente refinada

And sealed over.
Y sellada.
 
Licencias poéticas aparte. El artista recoge la versión de la legenda negra de la Latitud de los Caballos.
 
Los hechos
 
La verdad es que no voy a hablar de las teorías de la formación de los vientos alisios con sus células de Hadley,de Ferrel, su célebre célula polar, su efecto de Coriolis o los efectos de la Jet Stream.

La que nos sirve es la simple tradicional del mecanismo de la circulación atmosférica que se produce por el calentamiento del aire del Ecuador que originan las presiones suficientes para formar unos vientos que nos permiten atravesar con rapidez desde Canarias al Caribe.

Este viento era el motor que hacía viable la fácil comunicación con América a base de nuestro sistema de flotas de la que ya hemos hablado muchas veces.

(Los barcos zarpaban en dos flotas anuales; una en abril o mayo con rumbo a Veracruz llevando los productos manufacturados como cristalería, libros, papel, ropa, utensilios al igual que la segunda, que salía de Sevilla en agosto, sincronizada para llegar al Caribe a fines de otoño tras la estación de los huracanes para recalar en diversos sitios pero el grueso de la flota lo hacía en el puerto tesorero de Nombre de Dios en el istmo de la actual Panamá.)

Sabían que los Alisios les empujarían plácidamente a partir de Diciembre y durante los siguientes tres meses pero que también soplaban, aunque no tan consistentemente, durante todo el año y hacían todo el Sur necesario para atraparlos aunque se fijaba que estarían en verano sobre los 30ºN y los 25ºN en invierno.

Pero había una pega.

Había una zona donde convergían los vientos de ambos hemisferios, la llamada zona de calma tropical o de Cáncer. El aire disminuye, las pocas corrientes de aire ascienden, el aire se enfría y todo el movimiento se produce de arriba abajo.

El barco se quedaba detenido soportando una pesada calma chicha a mitad de camino.
 
Los comentarios
 
Y aquí viene lo de la Latitud de los Caballos en referencia a que se tiraban por la borda los caballos que llevaban ya que no había con qué sustentarlos. Pero se tiraban vivos.

Los pobres animales iban nadando tras los barcos relinchando, incluso de noche, haciendo enloquecer a más de uno.

Incluso un iluso describe un Mar de los Sargazos con los restos de estos caballos.
¡Como si la mar no tuviera vida!
 
La realidad
 
No voy a decir que en ese momento, a bordo, el caballo era más importante que una persona ;pero sí que casi casi, ya que el valor del ser humano entonces no era el de ahora.

Este animal era considerado, además de cómo medio de transporte para las clases pudientes, una máquina de guerra y sin su concurso no habría sido posible llevar a cabo ninguna empresa en América por lo que los equinos estaban muy bien cuidados, no por nada, sino que además de esenciales eran carísimos.

Cuando los pasajeros y tripulantes, masticando un trozo de tasajo, buscaban con una manta un refugio donde pasar la noche, el caballo estaba perfectamente estabulado, sujeto con suspensorios para evitarle balances y con su buena ración de comida.

Podría haberse dado el caso que en alguna ocasión se hubiese tenido que prescindir del animal por falta de comida para ellos (eran frecuente los chaparrones) pero ¿porqué tirarlo vivo por la borda?

La carne de caballo está mejor que el salado tocino ahumado y las galletas llenas de gusanos típicas del rancho diario.
 
Consecuencia
 
De todas las causas que dicen que existían para tirar un pataleante caballo por la borda (falta de comida, falta de bebida, demasiado peso para un barco encalmado, demasiado balanceo) no encuentro una explicación coherente a ninguna.

Por lo que pienso que este hecho forma parte de la leyenda que demuestra la crueldad de nuestros navegantes y forma parte de un "fondo de armario" del que tirar cuando hace falta.

Lo malo es que, aunque han pasado 500 años, todavía siguen tirando.

SaludosAndrés
 
 
 
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