VHF: Canal 77
"Se navega por los astros, por la mar, por la tierra, por las gentes, por los sentimientos...Se navega." — Altair

Hola Cofrade

Hemos detectado que utilizas un bloqueador de anuncios. Si puedes, considera añadir La Taberna del Puerto a tu lista de excepciones. Esto nos ayuda a mantener la comunidad y cubrir los gastos del servidor. ¡Gracias por tu apoyo!

LOTERÍA DE NAVIDAD 2026
De nuevo jugamos al 31103 que no es otro que la fecha de fundación de la Taberna. Si quieres jugar haz click en el décimo

Por favor, si juegas, comprueba que estés en la lista y que no haya ningún problema. Muchas gracias a todos los que participáis y MUCHA SUERTE.

Anuncio

Colapsar

NORMAS DEL FORO: OBLIGATORIA SU LECTURA

Hola cofrade, has recalado en la Taberna del Puerto, algo más que un foro náutico. Eres bienvenido, participa, aprende y enséñanos; de eso se trata, de enriquecernos todos en nuestros conocimientos, y sobre todo de pasar un buen rato. No entres si vienes buscando conflictos, polémicas o cualquier otro fin que no sean los anteriormente descritos. Tenemos algunas normas y es obligatorio que las leas antes de empezar.

1/ Este es un foro náutico y aunque se permite hablar de otros temas, se ruega contención en el uso de los mismos, para ello existe un foro específico.

2/ Usa títulos claros y que describan el contenido del tema. De este modo será más fácil encontrarlos en el buscador para posteriores consultas además de que facilitas el trabajo de los que te vayan a responder. Títulos ambiguos como “ayuda”, “tengo un problema”, etc... no colaboran a este fin. Inserta tú tema en el foro adecuado, mira antes de lanzarlo por si alguien poco antes que tú ha puesto lo mismo; si es así no crees un tema nuevo, contesta al otro. Usa el buscador, es una gran herramienta. No escribas todo el texto con mayúsculas, se interpreta como que estás gritando. Todo esto facilita enormemente el trabajo de los que curramos aquí.

3/ No se permite el "spam" ni la publicidad de empresas o de actividades que conlleven lucro. Tampoco solicitud de ofertas de empresas o profesionales salvo en los foros de anuncios de compra-venta.

4/ No uses el foro como un chat salvo en aquellos temas habilitados a tal efecto, los cuales periódicamente serán eliminados. Las contestaciones reiterativas y/o automáticas, haciendo uso del sistema copi-pegui o cualquier otro no están permitidas.

5/ Respeta a los demás y a sus opiniones si quieres que las tuyas sean respetadas. Los insultos, la agresividad, el mal gusto y la mala educación no están permitidas en este foro. Aquí venimos a divertirnos, no a pelearnos. Se prohíbe insultar, ser agresivo, maleducado, soez, no respetar a los demás, intentar imponer nuestras ideas, empezar o dar pie a que empiecen peleas o trifulcas. Se exige orden y delicadeza a la hora de tratar ciertos asuntos, como por ejemplo, en lo que a la ortografía se refiere. Serán considerados como insultos y faltas de respeto el calificar a los Moderadores y/o Administradores como censores, dictadores, que coartan la libertad de expresión, que aplican un doble rasero, y expresiones similares.

6/ Nos gusta conocer con quién hablamos, así que, una pequeña presentación en el foro correspondiente que existe para tal fin siempre será bien recibida. No obstante, si alguien decide no presentarse, los demás usuarios se abstendran de reclamar dicha presentación y/o realizar crítica o petición alguna.

7/ Los temas políticos o que induzcan a la polémica innecesaria, mejor los dejas para otros foros de los muchos que hay para ello en la red. Se prohíbe hablar de política, de política económica, de política social, de nacionalismos, de antinacionalismos, de diferencias idiomáticas, de banderas nacionales, de exaltaciones patrióticas, de hechos diferenciales, de religión, de anti-religíon, de toros y del maltrato animal, y en general de todos los temas que se sabe de antemano van a ser polémicos y mucho más si no son náuticos. No contestes a estos temas o mensajes, informa a los administradores. No se tolerarán actitudes racistas, xenófobas, sexistas, denigrantes hacia otros colectivos o para con los demás, totalitarias o extremistas sean del signo que sea.

8/ El reenvío de mensajes que hayan sido modificados, o bien el envío de otros mensajes que muestren su descontento con esta modificación, pueden conducir al bloqueo de la cuenta. Esto también sucederá cuando un usuario insista en retomar algún tema o continuar sobre una conducta de la que se le ha alertado. En casos de que la mala conducta de un usuario continúe, se podrá proceder a su expulsión definitiva.

9/ Todos los temas y/o mensajes que fomenten la piratería sobre cualquier software u otro material protegido, o informen de cómo o dónde llevarla a cabo serán retirados inmediatamente del foro. No obstante, y debido a la imposibilidad por parte de los administrador de controlar todos los temas y mensajes , si alguien detecta cualquier incidencia de este tipo ruego lo comunique de forma inmediata a la administración, especificando el enlace al tema para poder ser retirado.

10/ Se prohíbe la reproducción total o parcial de textos u otros medios sujetos a Copyright y/o pertenecientes a otras webs, foros, etc... Sin embargo si que se podrán insertar enlaces a los mismos, pero siempre haciendo referencia a la página propietaria.

11/ La Taberna es un foro en lengua castellana o español, pero cada uno es libre de expresarse como quiera, allá él si la mayoría no lo entiende. Los usuarios se abstendrán de hacer ningún comentario indicando al que escribe en otra lengua su pertinencia o no. Tampoco se tolerará el uso del idioma como arma reivindicativa de ningún tipo.

12/ No se permiten insultos ni difamaciones a empresas, profesionales o particulares. Tampoco acusaciones de ningún tipo, que no estén probadas o demostradas judicialmente o por lo medios legales adecuados. Este no es un medio para presentar denuncias, para ello, existen los juzgados, consumo, etc...

13/ No se permite la inserción de hilos o mensajes con el fin de generar exclusivamente tráfico a otras web, aplicaciones o canales, bien sea mediante enlaces, mediante artículos, ficheros o datos parciales, o por cualquier otro método.


14/ Cualquier incumplimiento de estas normas, puede ser motivo de amonestación y/o expulsión del autor, de borrado o cierre de temas o mensajes, o de cualquier otra medida que la administración decida para intentar hacer que éstas sean cumplidas. Los temas pueden ser movidos o unidos sin previo aviso a criterio de los administradores.

15/ Si estás de acuerdo con ellas este es tú sitio; si no te gustan, no te apetece cumplirlas, las consideras restrictivas, censoras o que coartan tu libertad de expresión, no entres, no intervengas, y no te quejes cuando te sean aplicadas las medias correctoras adecuadas. No luches por cambiarlas a tu conveniencia, no puedes.

16/ Baja Voluntaria del foro.

Ni éste ni ningún otro Foro tiene previsto un sistema de Bajas voluntarias y automáticas. Simplemente con dejar de participar en él, y editar el Perfil de usuario para que dejen de aparecer los datos que crean no deben verse es suficiente.

No obstante, si alguien quiere que se le borre su cuenta, deberá enviar un e-mail desde el enlace "contáctanos" que se encuentra en la parte inferior del foro usando el e-mail con el que está registrado en la Taberna ya que es la única forma de comprobar la autenticidad del que se quiere dar de baja.
Así se evita que alguien pueda coger los datos de tu cuenta y pedir que se borre la misma.

Por otro lado advertir que los mensajes del usuario aparecerán, una vez borrada la cuenta, como realizados por un "invitado" ya que las intervenciones en un Foro público, son públicas. Es decir, desde el momento en que se publican dejan de pertenecer al usuario. Por otro lado, como siempre hay contestaciones a los mensajes, si algunos son borrados, el hilo deja de tener sentido.

En cualquier caso, si existe algún o algunos mensajes en el que aparezcan datos personales que el usuario no quiere que sigan apareciendo, ANTES de pedir la baja, podrá reportarnos estos mensajes, usando la opción "reportar mensajes" y nosotros eliminaremos esos datos personales.

Se entiende que una vez borrada la cuenta, esta acción es irreversible, con lo cual no se podrá volver atrás.



Estas normas pueden ser modificadas sin previo aviso, por lo que se recomienda consultarlas regularmente...



Bueno, y eso es todo, pasa, busca asiento por donde puedas y pide lo que guste...
Ver más
Ver menos

Rincón literario

Colapsar
X
 
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Re: Rincón literario

    " La de Cervantes estaba ya en el confín de la muerte. La hidropesía se le agravó. Pero cuanto más le debilitaba el cuerpo tanto más procuraba él fortalecer su ánimo, y, habiendo recibido la extrema unción para salir vitorioso como atleta cristiano en la última lucha, esperaba la muerte con ánimo tan sereno que parece no la temía, y, lo que es más de admirar, aún estaba para decir y escribir donaires de suerte que, habiendo recibido el último sacramento día 18 de abril del año 1616, el día siguiente escribió o dictó la Dedicatoria de Los trabajos de Persiles y Sigismunda, citando coplas, a su patrón el conde de Lemos, para quien dejó escrita la siguiente dedicatoria: «Aquellas coplas antiguas, que fueron en su tiempo celebradas, que comienzan Puesto ya el pie en el estribo quisiera yo no vinieran tan a pelo en mi epístola, porque casi con las mismas palabras las puedo comenzar diciendo:

    Puesto ya el pie en el estribo con las ansias de la muerte, gran señor, ésta te estribo.
    Ayer me dieron la extrema unción y hoy escribo ésta. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir, y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de V. Exc., que podría ser fuese tanto el contento de ver a V. Exc. bueno en España que me volviese a dar la vida; pero, si está decretado que la haya de perder, cúmplase la voluntad de los cielos; y, por lo menos, sepa V. Exc. este mi deseo, y sepa que tuvo en mí un tan aficionado criado de servirle que quiso pasar aún más allá de la muerte mostrando su intención. Con todo esto, como en profecía, me alegro de la llegada de V. Exc. Regocíjome de verle señalar con el dedo, y realégrome de que salieron verdaderas mis esperanzas dilatadas en la fama de las bondades de V. Exc. Todavía me quedan en el alma ciertas reliquias y asomos de Las semanas del jardín y del famoso Bernardo. Si a dicha, por buena ventura mía, que ya no sería ventura sino milagro, me diese el cielo vida, las verá, y con ellas fin de La Galatea, de quien sé está aficionado V. Exc. y con estas obras, continuando mi deseo, guarde Dios a V. Excelencia como puede. De Madrid, a diez y nueve de abril, de mil y seiscientos y diez y seis años.
    Criado de V. Exc.
    Miguel de Cervantes.» "

    Vida de Miguel de Cervantes Saavedra
    Gregorio Mayans y Siscar


    Quiero vivir la vida aventurera
    de los errantes pájaros marinos;
    no tener, para ir a otra ribera,
    la prosaica visión de los caminos.

    Poder volar cuando la tarde muera ...

    Comentario


    • Re: Rincón literario

      Con los bergantines fuimos bien tres leguas dando caza a las canoas; las que se nos escaparon, allegáronse entre las casa de la ciudad, y como era ya después de vísperas, mandé recoger los bergantines, y llegamos con ellos a la calzada, y allí determiné de saltar en tierra con treinta hombres por ganarles unas dos torres de sus ídolos, pequeñas, que estaban cercadas con su cerca baja de cal y canto. Y como saltamos, allí pelearon, con nosotros muy reciamente, por defendérnoslas; y al fin, con harto peligro y trabajo, se las ganamos. Y luego hice sacar en tierra tres tiros de hierro grueso que yo traía. Y porque lo que restaba de la calzada desde allí a la ciudad, que era media legua, estaba todo lleno de los enemigos, y de una parte y otra de la calzada, que era agua, todo lleno de canoas con gente de guerra, hice asestar un tiro de aquellos, y tiró por la calzada adelante hizo mucho daño en los enemigos; y por descuido del artillero, en aquel mismo punto que tiró se nos quemó la pólvora que allí teníamos, aunque era poca. Y luego proveí esa noche un bergantín que fuese a Iztapalapa, donde estaba el alguacil mayor, que sería a dos leguas de allí, y trajese toda la pólvora que había. Y aunque al principio mi intención era, luego que entrase con los bergantines, irme a Cuyoacán y dejar proveído cómo anduviesen a mucho recaudo, haciendo todo el mayor daño que pudiesen; como aquel día salté allí en la calzada y les gané aquellas dos torres, determiné asentar allí el real y que los bergantines se estuviesen allí junto a las torres, y que la mitad de la gente de Cuyoacán y otros cincuenta peones de los del alguacil mayor se viniesen allí otro día. Y proveído esto, aquella noche estuvimos a mucho recaudo, porque estábamos en gran peligro, y toda la gente de la ciudad acudía allí por la calzada a dar sobre nuestro real y cierto nos pusieron en gran temor y rebato, en especial porque era de noche, y nunca ellos a tal tiempo suelen acometer, ni se ha visto que de noche hayan peleado, salvo con mucha sobra de victoria. Y como nosotros estábamos muy apercibidos, comenzamos a pelear con ellos, y desde lo bergantines, porque cada uno traía un tiro pequeño de campo, comenzaron a soltados, y los ballesteros y escopeteros a hacer lo mismo, y de esta manera no osaron llegar más delante, ni llegaron tanto que no hiciesen ningún daño; y así, nos dejaron lo que quedó de la noche, sin acometemos más.

      Cartas de Relación.- Hernán Cortés. Instituto Gallach.- Pag. 232.- Edición Conmemorativa V Centenario del Descubimiento de América.
      Vive y deja vivir,
      pero vive como piensas,
      o acabarás pensando como vives.

      Comentario


      • Re: Rincón literario

        El optimismo moderado del Renacimiento, hoy
        para quien guste de novela picaresca:
        Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán.



        Capítulo V

        . Lo que a Gumán de Alfarache le aconteció en Cantillana con un mesonero


        Luego que dejamos a las camaradas, pregunté a la mía:

        -¿Dónde iremos?

        El me dijo:

        -Huésped conocido tengo, buena posada y gran regalador.

        Llevóme al mesón del mayor ladrón que se hallaba en la comarca, donde no menos hubo de qué hacerte plato con que puedas entretener el tiempo, y por saltar de la sartén caí en la brasa, di en Scila huyendo de Caribdis.

        Tenía nuestro mesonero para su servicio un buen jumento y una yegüezuela galiciana. Y como aun los hombres en la necesidad no buscan hermosura, edad ni trajes, sino sólo tocas, aunque las cabezas estén tiñosas, no es maravilla que entre brutos acontezca lo mismo. Estaban siempre juntos en un establo, en un pesebre y a un pasto, y el dueño no con mucho cuidado de tenerlos atados; antes de industria los dejaba sueltos para que ayudasen a repasar las leciones a las otras cabalgaduras de los huéspedes. De lo cual resultó que la yegua quedase preñada desta compañía.

        Es inviolable ley en el Andalucía no permitir junta ni mezcla semejante, y para ello tienen establecidas gravísimas penas. Pues como a su tiempo la yegüezuela pariese un muleto, quisiera el mesonero aprovecharlo y que se criara. Detúvolo escondido algunos días con grande recato, mas como viese no ser posible dejarse de sentir, por no dar venganza de sí a sus enemigos, con temor del daño y codicia del provecho, acordó este viernes en la noche de matarlo. Hizo la carne postas, echólas en adobo, aderezó para este sábado el menudo, asadura, lengua y sesos. Nosotros -como dije- llegamos a buena hora, que el huésped con sol ha honor, halla qué cene y cama en que se eche. Mi compañero, habiendo desaparejado, dio luego recaudo a su ganado. Yo llegué tal de olido, que, dando con mi cuerpo en el suelo, no me pude rodear por muy gran rato.
        Llegué los muslos resfriados, las plantas de los pies hinchadas de llevarlos colgando y sin estribos, las asentaderas batanadas, las ingles dolorosas, que parecía meterme un puñal por ellas, todo el cuerpo descoyuntado, y, sobre todo, hambriento. Cuando mi compañero acabó de dar cobro a su recua, viniéndose para mí, le dije:

        -¿Será bien que cenemos, camarada?

        Respondió que le parecía muy justo, que ya era hora, porque otro día quería tomar la mañana y llegar con tiempo a Cazalla y hacer cargas.

        Preguntamos al huésped si había qué cenar. Respondió que sí, y aun muy regaladamente.

        Era el hombre bullicioso, agudo, alegre, decidor y, sobre todo, grandísimo bellaco. Engañóme, que, como lo vi de tan buena gracia y de antes no le conocía, mostró buena pinta, y en decir que tenía todo buen recaudo alegréme en el alma. Comencé entre mí mismo a dar mil alabanzas a Dios, reverenciando su bendito nombre, que después de los trabajos da descansos, con las enfermedades medicinas, tras la tormenta bonanza, pasada la aflición holgura, y buena cena tras la mala comida.
        Avrei voglia di correre all’infinito

        e vedermi arrivare sempre prima di me
        e

        Avrei tanta voglia di te

        B. Costa

        Comentario


        • Re: Rincón literario

          Hola a todos.. le s quiero compartir esto..


          La belleza de la vida la podemos encontrar en ...la sonrisa de un niño, en un bello rostro,
          un cuerpo hermoso, pero lo más divino de la
          creación esta en... el Corazón...

          Chiquisunica

          Comentario


          • Re: Rincón literario

            No te puedo describir el espectáculo; me faltan dotes. Con el viento rozando en las rachas fuerza nueve, olas de seis metros por lo menos, que aparecían por la proa coronadas de espuma y barrían luego de proa a popa la cubierta, y cerrada oscuridad por todas partes, el espectáculo hubiera sido pavoroso para cualquier profano desconocedor de los recursos que tiene un barco como el Dutchman. Yo aguanté a pulso las tres horas que Jan me había pedido para tomar el mando descansado y ni acordarme de beber un solo sorbo de café a lo largo de mi guardia, extasiado ante el temporal y con los cinco sentidos puestos en gobernar el barco de forma responsable. Cuando la esfera luminosa me indicó que era el momento, trinqué la rueda, abrí el tambucho con cuidado y llamé al capitán, que dormía profundamente, lo que redobló el orgullo en mí,

            - ¡Jan, tu turno; son las tres!

            Volví al timón, mientras él se preparaba, hasta verle aparecer equipado para el caso.

            -¿Novedades? -preguntó.
            -Ninguna -respondí con suficiencia-,


            Refrescó el viento. Fuerza nueve en las rachas, siempre sudsudoeste. Mar arbolada. El bar responde. Todo bajo control.

            Una ola más nos roció a ambos y él desistí de encender su pipa

            -Gracias, Peter -fue lo último que dijo-o Tú ahora dormir por todo.

            Fue lo último que dijo, sí; pero yo no lo saa. Ni siquiera estreché su mano amiga. Me zambullí en la cámara, me descalcé, me quité el traje de agua y me tumbé vestido en la litera. De pronto me sentí rendido por completo y, apenas reclinada la cabeza, me dormí, no de cualquier manera, sino como un recién nacido. Nunca podré decir si los pantocazos, que recuerdo vagamente, el estruendo que creí oír, fueron reales o soñados. ¡Dios lo sabe! A mí me despertó un rayo de sol, que filtrado entre las cortinas, vino a besar mis párpados. Abrí los ojos deslumbrado y miré el reloj de Jan que aún llevaba en la muñeca. ¡Las 11.30 ya! Había dormido casi nueve horas de un tirón, lo que, en un barco tripulado por dos personas solamente, supone un egoísmo imperdonable. ¡El bueno del holandés ...!

            Me tiré de la litera y sólo entonces me acordel temporal. ¿ Qué sentido tenía en ese caso aquel sol tibio? ¿ Y el suave balanceo, y el silencio? ¿Por qué seguía el tambucho cerrado a cal y canto? ¿ Qué hacía Jan ahí fuera?... Fue de eso que lo piensas y, de pronto, te entra el nervio. Gané de un salto la escala, abrí techo y compuertas ...

            -¡Jan! -grité.

            Ante mis ojos se ofrecía desierto el puesto del timonel. Subí a cubierta mirando alrededor, y ¡nada!

            -¡Jan! ¡Jan! -seguí llamando, mientras volvía a la cámara, angustiado.

            ¿ Se habría acostado en su litera? Sabía que no, antes de mirar. Registré el barco de proa a popa. ¿Era posible? Gané de nuevo la cubierta. Las velas en facha, el barco detenido, un foque flameando a medio arriar ... y el océano, ya satisfecho al parecer, enviando olas largas, residuales y mansas cual caricias; pero de Jan ni rastro. ¿Se lo había llevado el mar? Yo le había dejado con el harnais a la cintura y juraría que abrochado el mosquetón. ¿ Se había soltado él para ir a proa? ¿Había fallado el cinturón? A medida que la cruel verdad se abría paso en mi mente, mis ojos oteaban en todas direcciones, buscando lo imposible, o esperando un milagro, no lo sé. Yo había leído historias, hipótesis de navegantes desaparecidos. Sabía lo que significaba caer al mar si no hay nadie que grite: «¡Hombre al agua!» ¿Habría pedido auxilio? ¿Me habría llamado -«Peter! »-, mientras yo me alejaba con su Dutchman durmiendo a pierna suelta?

            Tardé un rato en darme cuenta de la verdadera situación a mi respecto, y esto lo digo en honor mío, porque lo único que ocupaba mi pensamiento, por lo pronto, era la desaparición de Jan, la pena inmensa por su pérdida. Yo, al fin y al cabo, aunque solo y abandonado a mí mismo, en medio del Atlántico, seguía vivo, flotaba sobre un barco intacto, al parecer. Mi querido holandés, en cambio, mi capitán, mi nuevo padre e íntimo amigo, estaría siendo pasto de los tiburones, ¡sabe Dios a cuántas millas!

            No quiero presumir, pero seguro que nadie el colegio habrá pasado por una aventura como ésta. Vagaba desorientado por cubierta 'in advertir las lágrimas que rodaban por mis mejillas, ni tener a quién ocultárselas, por otra arte.

            No sé el tiempo que pasó antes de que me sobrepusiera, sentado en el suelo, la espalda contra el palo de mesana, el barco a su suerte, las velas flameando y el sol haciendo su carrera indiferente.

            Los veranos de Peter.- José Luis Martín Vigil
            Vive y deja vivir,
            pero vive como piensas,
            o acabarás pensando como vives.

            Comentario


            • Re: Rincón literario

              —Daniel, lo que vas a ver hoy no se lo puedes contar a nadie. Ni a tu
              amigo Tomás. A nadie.
              Un hombrecillo con rasgos de ave rapaz y cabellera plateada nos abrió la
              puerta. Su mirada aguileña se posó en mí, impenetrable.
              —Buenos días, Isaac. Este es mi hijo Daniel —anunció mi padre—.
              Pronto cumplirá once años, y algún día él se hará cargo de la tienda. Ya tiene
              edad de conocer este lugar.
              El tal Isaac nos invitó a pasar con un leve asentimiento. Una penumbra
              azulada lo cubría todo, insinuando apenas trazos de una escalinata de mármol
              y una galería de frescos poblados con figuras de ángeles y criaturas fabulosas.
              Seguimos al guardián a través de aquel corredor palaciego y llegamos a una
              gran sala circular donde una auténtica basílica de tinieblas yacía bajo una cúpula
              acuchillada por haces de luz que pendían desde lo alto. Un laberinto de corredores
              y estanterías repletas de libros ascendía desde la base hasta la cúspide, dibujando
              una colmena tramada de túneles, escalinatas, plataformas y puentes que dejaban
              adivinar una gigantesca biblioteca de geometría imposible. Miré a mi padre,
              boquiabierto. El me sonrió, guiñándome el ojo.
              —Daniel, bienvenido al Cementerio de los Libros Olvidados.
              Salpicando los pasillos y plataformas de la biblioteca se perfilaban una
              docena de figuras. Algunas de ellas se volvieron a saludar desde lejos, y reconocí
              los rostros de diversos colegas de mi padre en el gremio de libreros de viejo. A mis
              ojos de diez años, aquellos individuos aparecían como una cofradía secreta de
              alquimistas conspirando a espaldas del mundo. Mi padre se arrodilló junto a mí y,
              sosteniéndome la mirada, me habló con esa voz leve de las promesas y las
              confidencias.
              —Este lugar es un misterio, Daniel, un santuario. Cada libro, cada tomo que
              ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y
              vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que
              alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte. Hace
              ya muchos años, cuando mi padre me trajo por primera vez aquí, este lugar ya era
              viejo. Quizá tan viejo como la misma ciudad. Nadie sabe a ciencia cierta desde
              cuándo existe, o quiénes lo crearon. Te diré lo que mi padre me dijo a mí. Cuando
              una biblioteca desaparece, cuando una librería cierra sus puertas, cuando un libro
              se pierde en el olvido, los que conocemos este lugar, los guardianes, nos
              aseguramos de que llegue aquí. En este lugar, los libros que ya nadie recuerda, los
              libros que se han perdido en el tiempo, viven para siempre, esperando llegar algún
              día a las manos de un nuevo lector, de un nuevo espíritu. En la tienda nosotros los
              vendemos y los compramos, pero en realidad los libros no tienen dueño. Cada libro
              que ves aquí ha sido el mejor amigo de alguien. Ahora sólo nos tienen a nosotros,
              Daniel. ¿Crees que vas a poder guardar este secreto?

              Carlos Ruiz Zafón
              La sombra del viento

              p.d. ¡ojo! que éste engancha.


              Quiero vivir la vida aventurera
              de los errantes pájaros marinos;
              no tener, para ir a otra ribera,
              la prosaica visión de los caminos.

              Poder volar cuando la tarde muera ...

              Comentario


              • Re: Rincón literario

                El fragmento de hoy va dedicado especialmente a Pacoperas.

                Sé que no tiene nada que ver con lo del hilo de las fotos, pero como el pensamiento es absolutamente libre en lo de crear analogías (y no discutiré aquí si lo es o no en otros términos) a mí me lo ha traído a la memoria.

                En el siglo V a.C. aparecen los sofistas. Los dos más famosos fueron Gorgias y Protágoras. Los sofistas eran escépticos con respecto a la posibilidad de averiguar verdades absolutas y más bien creían que había razones para defender tanto una tesis como su contraria. Una misma tesis podía resultar verdadera o falsa según se afirmara en un contexto o en otro. De ahí que estuvieran particularmente interesados en cuestiones de retórica. Además, defendían también una especie de relativismo moral según el cual no hay un bien ni un mal absolutos, sino que lo que es bueno para unos puede resultar malo para otros. Y lo mismo puede decirse con respecto a la justicia: lo que es justo en Atenas puede ser injusto en Esparta, y viceversa.

                Una concepción relativista de la justicia y por tanto parecida a la de los sofistas (aunque no idéntica) aparece en un antiguo relato árabe, traspasado luego a otras culturas, que dice así:

                Dos amigos en litigio fueron a ver al cadí para que impartiera justicia.

                Uno de ellos expuso el caso de esta manera:

                -Mi amigo me ha traicionado. Entró en mi casa cuando yo no estaba, robó mi asno y mi dinero, y violó a mi mujer. Pido un castigo justo para él.

                El cadí le dijo: -Tienes razón.

                El otro hombre entonces se defendió con estas palabras: -Nada de eso es cierto: yo no robé aquel asno, sino que me lo llevé porque yo se lo había prestado primero y él no me lo quería devolver. También me debía aquel dinero. En cuanto a su mujer, es cierto que hicimos el amor, pero fue ella la que se echó encima de mí, porque anda escasa de amor ya que su marido no le hace caso. Cuando él ha llegado a casa nos ha sorprendido haciendo el amor y la ha emprendido a golpes conmigo. Es a mí a quien tienes que hacer justicia.

                -Tienes razón -asintió el cadí.

                -Pero, señor, no puede ser que los dos tengan razón -intervino el ayudante del cadí.

                Y el cadí le dijo:

                -Es cierto. También tú tienes razón.


                Filosofía para bufones.- Pedro González Calero.
                Vive y deja vivir,
                pero vive como piensas,
                o acabarás pensando como vives.

                Comentario


                • Re: Rincón literario

                  Buenas,

                  ODA AL VINO
                  Vino color de día,
                  vino color de noche,
                  vino con pies de púrpura
                  o sangre de topacio,
                  vino,
                  estrellado hijo
                  de la tierra,
                  vino, liso
                  como una espada de oro,
                  suave
                  como un desordenado terciopelo,
                  vino encaracolado
                  y suspendido,
                  amoroso,
                  marino,
                  nunca has cabido en una copa,
                  en un canto, en un hombre,
                  coral, gregario eres,
                  y cuando menos, mutuo.
                  A veces
                  te nutres de recuerdos
                  mortales,
                  en tu ola
                  vamos de tumba en tumba,
                  picapedrero de sepulcro helado,
                  y lloramos
                  lágrimas transitorias,
                  pero
                  tu hermoso
                  traje de primavera
                  es diferente,
                  el corazón sube a las ramas,
                  el viento mueve el día,
                  nada queda
                  dentro de tu alma inmóvil.
                  El vino
                  mueve la primavera,
                  crece como una planta la alegría,
                  caen muros,
                  peñascos,
                  se cierran los abismos,
                  nace el canto.
                  Oh tú, jarra de vino, en el desierto
                  con la sabrosa que amo,
                  dijo el viejo poeta.
                  Que el cántaro de vino
                  al beso del amor sume su beso.

                  Amor mio, de pronto
                  tu cadera
                  es la curva colmada
                  de la copa,
                  tu pecho es el racimo,
                  la luz del alcohol tu cabellera,
                  las uvas tus pezones,
                  tu ombligo sello puro
                  estampado en tu vientre de vasija,
                  y tu amor la cascada
                  de vino inextinguible,
                  la claridad que cae en mis sentidos,
                  el esplendor terrestre de la vida.

                  Pero no sólo amor,
                  beso quemante
                  o corazón quemado
                  eres, vino de vida,
                  sino
                  amistad de los seres, transparencia,
                  coro de disciplina,
                  abundancia de flores.
                  Amo sobre una mesa,
                  cuando se habla,
                  la luz de una botella
                  de inteligente vino.
                  Que lo beban,
                  que recuerden en cada
                  gota de oro
                  o copa de topacio
                  o cuchara de púrpura
                  que trabajó el otoño
                  hasta llenar de vino las vasijas
                  y aprenda el hombre oscuro,
                  en el ceremonial de su negocio,
                  a recordar la tierra y sus deberes,
                  a propagar el cántico del fruto.


                  Pablo Neruda

                  Saludos,.

                  Comentario


                  • Re: Rincón literario

                    El Jardín japonés.

                    En el cine americano de hace años, el traidor, el villano violador de doncellas, era indefectiblemente mejicano o japonés, Excusado es decir que la última guerra agravó la cosa. Pero vino Hiroshima y la ocupación y, como por arte de magia, el coronel sádico y el retorcido villano se convirtieron, en el cine y en la prensa yanquis, en unos hombres delicados y corteses, ocupados sólo en altas meditaciones morales y filosóficas y en el cultivo de la belleza en todas sus manifestaciones, entre las cuales la jardinería ocupaba un lugar preferente. Y desde entonces, el jardín japonés, que -justo es decirlo- siempre había despertado interés, se convirtió en modelo más o menos remoto de los occidentales. Apenas puede hojearse una revista que no mencione algún detalle de inspiración nipona, ni un catálogo que no ofrezca tales o cuales plantas «especialmente indicadas para el jardín japonés»,

                    Esta influencia es particularmente notable en América, donde se ha hablado más de una vez del «auge japonés», pero antes, mucho antes, llegó hasta Europa.

                    ¿Y cómo es este jardín tan imitado? El jardín japonés (según una autorizada voz de aquel país) es algo que el extranjero, o, por lo menos el occidental, no puede llegar a comprender. Creemos que esto es cierto, si por comprender se entiende llegar al fondo de las implicaciones metafísicas que se ocultan tras las formas aparentes. Y aun el mero juicio de lo visible, será distinto si se aplica el canon japonés o el nuestro; porque pronto nos daremos cuenta de que lo que ellos llaman equilibrio, naturalidad o armonía, son algo distinto de lo que nosotros queremos significar con tales palabras.

                    Pondremos un ejemplo elocuente describiendo el jardín de Ryoanzi o Ryoanji, una de las cumbres del arte japonés, obra de Soami, el más célebre de sus jardineros. Figúrese, el lector que no lo conozca, un gran paralelogramo, de la extensión y aspecto aproximados de un campo de tenis. El suelo está cubierto de arena blanca, cuidadosamente rastrillada, de modo que aparecen marcadas líneas paralelas en varias direcciones, generalmente rectas. Y, distribuidas irregularmente en ese campo de arena, hay quince grandes piedras de distintos tamaños y formas, en su estado natural, esto es, sin desbastar, agrupadas en cinco grupos de dos, tres o cinco en cada uno de ellos. Alrededor de las piedras, una estrecha franja de musgo apenas visible, única mancha vegetal del jardín. Eso es todo.

                    Los iniciados os hablarán -se han escrito miles de libros sobre ello-- del sutil equilibrio de masas y formas en las piedras de cada grupo, y en los diferentes grupos entre sí, y si el iniciado es un japonés, probablemente añadirá alguna alusión al fondo filosófico y religioso de tal equilibrio y relación de masas y formas. Para el profano, el jardín de Ryoanji resultaría algo tan hermético como una pintura abstracta. Y, entre paréntesis, a los que, confesando que nada entendían, se han permitido hablar alegremente de tal o cual pintor o escultor «abstracto», bueno será recordarles que, de ser sinceros, su actitud ante el jardín de Ryoanji sería probablemente la misma que ante esas pinturas o esculturas no figurativas. Pero Ryoanji no es la obra de un joven moderno, impulsivo e innovador, ni la de un farsante. Ryoanji fue ideado y construido hace más de quinientos años y desde entonces está considerado una de las cumbres de arte de un pueblo de artistas. Los iniciados han escrito y escriben sus alabanzas, y los que no lo somos respetamos la obra genial cuyo alcance no llegamos a comprender, sin que nuestra ignorancia nos mueva a motejar de farsantes a su autor, ni de ineptos y snobs a sus corifeos.

                    Pero, en definitiva, poco importa que veamos o no el jardín japonés como lo ven los ojos de un nativo. Lo que importa es saber cómo lo vemos, pues sólo lo que capte nuestra sensibilidad podrá afectamos e influir en nosotros.

                    Mis flores y mi jardín.- Magda Ródenas. (1964).
                    Vive y deja vivir,
                    pero vive como piensas,
                    o acabarás pensando como vives.

                    Comentario


                    • Re: Rincón literario

                      No quisiera que falte en este rincon mi pequeño homenaje a D, Jose Sousa, por eso he buscado algo googleando de para mi su mejor novela, con lo que estoy bastante de acuerdo
                      Título: Todos los nombres
                      Autor: José Saramago
                      País: Portugal
                      Año de publicación: 1997
                      Idioma original: Portugués
                      Título original: Todos os nomes
                      Páginas: 350
                      Web: Artículo sobre esta novela.
                      Comentario: Todos los nombres fue escrito por José Saramago poco antes de obtener el premio Nobel de Literatura, que la Academia sueca le otorgara por su capacidad de «volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía». Este libro funciona como un buen ejemplo de dichas cualidades.
                      En Todos los nombres, Saramago nos relata la historia de Don José –que, dicho sea de paso, es el único nombre que aparece en todo el libro-. Se trata de un solitario empleado del Registro Civil, que lleva una vida simple y monótona, y cuya única afición es el secreto hábito de recortar y coleccionar noticias sobre personas famosas, a la vez que completa su información con datos obtenidos de los documentos del Registro donde él trabaja. La vida de Don José da un giro cuando por azar se topa con la ficha de una mujer desconocida, y sin siquiera haber visto su foto, se obsesiona con aquel nombre y llega a enamorarse de ella. Nada entonces lo detendrá en su búsqueda.
                      La prosa de Todos los nombres es la marca del autor: despojada de signos de puntuación y de líneas de diálogo, Saramago escribe como si el libro se estuviera contando por sí mismo. De esta manera nos transmite, por medio de un lenguaje simple y cotidiano, una intrincada historia de amor, de desventuras, por sobre todas las cosas de soledad. Además de ser una novela psicológica, el autor no deja de trazar una irónica crítica a la burocracia, y de reflejar en la soledad de Don José el aislamiento en el que vivimos los hombres en el mundo contemporáneo.
                      Opinión personal: Bello, enigmático, triste, uno de los más atrapantes libros de Saramago. Una historia de amor atípica que el lector seguramente recordará durante mucho tiempo. Además, no deja de contener cierto mensaje político, característico de las obras del autor.



                      el primer beso siempre se da con la mirada

                      Comentario


                      • Re: Rincón literario

                        El sol se alzó más. Olas azules, olas verdes, dibujaban. rápidos abanicos en la playa, rodeando el hielo vertical clavado en la arena, y dejando aquí y allá superficiales charcas de luz. Cuando se retiraron, quedó una sutil línea negra en la arena. Las rocas, antes suaves y neblinosas, se endurecieron y quedaron marcadas por rojas grietas.

                        Duras franjas de sombra yacían en el césped, y el rocío que danzaba en lo alto de las flores y las hojas convertía el jardín en un mosaico de chispas aisladas que aún no se habían reunido en una. Los pájaros de pecho moteado en rosa y amarillo, cantaron ahora una o dos estrofas juntos, enloquecidos, como patinadores cogidos del brazo, y se callaron bruscamente, separándose.

                        El sol proyectaba más anchas franjas sobre la casa. La luz tocó algo verde en el ángulo de la ventana y lo convirtió en un bulto de esmeralda, en una caverna de puro verde, como un fruto sin semilla. Afiló los perfiles de las sillas y de las mesas, y bordó los blancos manteles con fino hilo de oro. A medida que la luz aumentaba, aquí y allá algún que otro capullo se abría en flor temblorosa y veteada de verde, como si el esfuerzo de la eclosión las hubiera dejado balanceándose, golpeando con sus frágiles aldabas los blancos muros, en débil sonido de carillón. Todo devino suavemente amorfo, como si la porcelana de la fuente fuese fluida y líquido el acero del cuchillo. Entretanto, el choque de las olas al romper llegaba a sordos golpes, como leños al caer, sobre la playa.

                        Las olas.- Virginia Woolf


                        ¿No parece estar viendo una serie de cuadros impresionistas, tipo La catedral de Rouen? A mí sí, son la mar de descriptivos estos párrafos.

                        Vive y deja vivir,
                        pero vive como piensas,
                        o acabarás pensando como vives.

                        Comentario


                        • Re: Rincón literario

                          " Llegadas a este punto, confirmado que el fútbol tiene mucho de historia/histeria colectiva, no podemos dejar de estar de acuerdo con aquellos que han definido la grada como el lugar en el que los individuos, integrados en la masa, se proyectan en la entidad y se reencuentran con sensaciones que, en los tiempos que corren, de otra manera, sería difícil experimentar: el aliento épico de los triunfos imposibles, el orgullo de protagonizar grandes hazañas, la dignidad que se mantiene incluso en la derrota... Pero cuesta creer que, sin ayuda externa, el fútbol hubiera podido alcanzar la dimensión planetaria de la que hoy presume. “Los medios de comunicación tienen mucho que ver con la gran difusión del fútbol. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿El gran boom periodístico mediático en torno al fútbol o la petición de la gente porque es el deporte que les entusiasma? –nos (se) pregunta Elisabet Cardoner-. Es un deporte que, por tamaño del campo, permite que haya mucha audiencia, pero no creo que el espectáculo en sí sea muy distinto a otros”.
                          Tal vez no, pero los otros deportes de características similares (béisbol, rugby, baloncesto,...) despiertan pasiones locales que no trascienden fronteras, o cruzan apenas un puñado; sin embargo el fútbol llega a todos los rincones del orbe. ¿Por qué? Por lo mismo por lo que triunfan las grandes ideas: por su simplicidad. “Tiene una gran ventaja: es un juego muy sencillo –asegura Mari Carmen Izquierdo-. Tiene muy pocas reglas que entiende cualquiera, y en cuanto te pones a ver un partido y te dicen sota, caballo y rey, lo entiendes. Por eso llega a la gente. ¿Por qué la gente ve fútbol? Porque les gusta. ¿Por qué les gusta? Porque es un juego muy entretenido, muy fácil de entender, y que además tiene la ventaja de que te permite identificarte con uno de los rivales, esto es fundamental. El fútbol, sin la pasión de identificarte con un equipo, es sólo para algunos iniciados y viciosos. Para el resto, si le quitas la fiebre de que es su equipo, o de que es su selección, este producto pierde mucho”.
                          Si hay algo más fácil, más sencillo, que disfrutar viendo fútbol ese algo es jugar al fútbol. “Lo bueno del fútbol es que con una pelota puedes jugar –dice Teresa Aurí-. No necesitas canastas, pones dos zapatillas de portería y puedes jugar al fútbol. Hoy en día en cualquier casa de cualquier zona del mundo hay una o dos pelotas”. Natalia Estraín sigue sumando ventajas y va más lejos. “Es un deporte muy completo, que desarrolla cualidades físicas, y yo siempre lo comparo con la vida, hay veces que, hagas lo que hagas, te meten un gol, juegas muy bien y te meten un gol, como en la vida, y hay que aprender a superarse. Por eso es el deporte rey”. La reflexión de Natalia tiene connotaciones filosóficas y recuerda las palabras de Albert Camus, quien aseguraba que todo lo que sabía sobre la moral humana lo había aprendido del fútbol. Camus, al igual que Vladimir Nabokov y Mario Benedetti, fue portero antes que escritor.
                          Claro que el fútbol actual, poco tiene que ver con el que conoció y practicó el premio Nobel francés en su Argelia natal. “El fútbol es un ser extraordinariamente prepotente, no tiene piedad de los demás, le da igual que llueva, que caiga granizo, que se caiga el campo... la gente sigue ahí. Es como un universo aparte –dice Olga Viza-, y a mí me sorprende porque, cuando empecé, era muy difícil encontrar un arquitecto, alguien culturalmente preparado, que te dijera que era un loco del fútbol, lo decían como un poco a escondidas, y ahora forma parte de tu identidad. No sólo perdura, sino que ha crecido”. Olga, como nosotras y como tantos otros, confiesa su incapacidad para dar respuestas definitivas, así que continúa haciéndose preguntas. “No entiendo el fenómeno, pero siempre creo que si tantos millones de personas en el mundo se rinden ante él, por algo será. ¿Es el deporte más fácil para despertar pasiones? Tal vez. ¿Es el que está en nuestras calles? Ya no, ya no. ¿Despertará los instintos más básicos, en la mujer el instinto de protección, el instinto maternal, y en el hombre el de la caza, hemos cazado el gamo más grande de la Liga? No lo sé. Sólo me hago preguntas, pero vamos, yo estoy rendida”. Y nosotras, agotadas."

                          extracto del libro Locas por el Fútbol de Eva Orúe y Sara Gutiérrez

                          entre futbol y literatura


                          Quiero vivir la vida aventurera
                          de los errantes pájaros marinos;
                          no tener, para ir a otra ribera,
                          la prosaica visión de los caminos.

                          Poder volar cuando la tarde muera ...

                          Comentario


                          • Re: Rincón literario

                            La Ballenera de Quintay, vacía
                            con sus bodegas, sus escombros muertos,
                            la sangre aún sobre las rocas, los
                            huesos de los monárquicos cetáceos,
                            hierro roído, viento y mar, el graznido
                            del albatros que espera.

                            Se fueron las ballenas: a otro mar?
                            Huyeron de la costa encarnizada?
                            O sumergidas en el suave lodo
                            de la profundidad piden castigo
                            para los oceánicos chilenos?

                            Y nadie defendió a las gigantescas!
                            Hoy, en el mes de julio
                            resbalo aún en el aceite helado:
                            se me van los zapatos hacia el Polo
                            como si las presencias invisibles
                            me empujaran al mar,
                            y una melancolía grave como el invierno
                            va llevando mis pies
                            por la deshabitada ballenera.



                            Pablo Neruda

                            Antologías de Pablo Neruda. De Aún (1969). XXIV

                            Saludos,.


                            Comentario


                            • Re: Rincón literario

                              No digáis que agotado su tesoro,
                              de asuntos falta, enmudeció la lira.
                              Podrá no haber poetas, pero siempre
                              habrá poesía.
                              Mientras las ondas de la luz al beso
                              palpiten encendidas,
                              mientras el sol las desgarradas nubes
                              de fuego y oro vista,
                              mientras el aire en su regazo lleve
                              perfumes y armonías,
                              mientras haya en el mundo primavera,
                              ¡habrá poesía!
                              Mientras la ciencia a descubrir no alcance
                              las fuentes de la vida,
                              y en el mar o en el cielo haya un abismo
                              que al cálculo resista,
                              mientras la humanidad siempre avanzando
                              no sepa a do camina,
                              mientras haya un misterio para el hombre,
                              ¡habrá poesía!
                              Mientras se sienta que se ríe el alma,
                              sin que los labios rían,
                              mientras se llore, sin que el llanto acuda
                              a nublar la pupila,
                              mientras el corazón y la cabeza
                              batallando prosigan,
                              mientras haya esperanzas y recuerdos,
                              ¡habrá poesía!
                              Mientras haya unos ojos que reflejen
                              los ojos que los miran,
                              mientras responda el labio suspirando
                              al labio que suspira,
                              mientras sentirse puedan en un beso
                              dos almas confundidas,
                              mientras exista una mujer hermosa,
                              ¡habrá poesía!


                              Autor: El gran Bécquer (Rimas)
                              "El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad constante." (Michel Eyquem de Montaigne)

                              Comentario


                              • Re: Rincón literario

                                Par quem conhece as Ilhas Cies(na ria de Vigo), um poema de um grande Poeta Português contemporâneo( também tradutor, premiado, de Neruda, Alberti, Guillen etc):
                                ILHAS CIES, NO MAR DE VIGO


                                Se fosses gaivota,

                                seria aqui que farias

                                o teu ninho. Foi

                                aqui, certamente,

                                na vulva destas águas, fecundadas

                                por Zeus, que nasceu

                                Afrodite. E foi

                                aqui, por certo, no meio

                                destas sarças que Leda

                                também por Zeus

                                foi fecundada. E era

                                aqui que tu

                                nascerias de novo. Ou foi

                                aqui que nasceste

                                pela primeira vez. Por

                                que motivo

                                ninguém sabe. Mas

                                sabe-lo tu e sabe-o,

                                melhor do que tu

                                seguramente,

                                Afrodite.



                                ALBANO MARTINS

                                (in "Castália e Outros Poemas", ed. Campo das Letras,

                                col. Campo da Poesia, nº. 36, 2001
                                "ESTA É A MARGEM DO AZUL,
                                NENHUM OUTRO LIMITE RECONHEÇO AO SANGUE."
                                A.Martins

                                Comentario


                                • Re: Rincón literario

                                  A aquellos que admiramos su presencia.
                                  TRES SONETOS DE LAS CÍES.

                                  I

                                  Tres vigilantes sombras solitarias guardan la raya de tu Mar, Oh Vigo;
                                  desnudas de sí mismas, puro abrigo, vestidas de memorias legendarias.
                                  Tres sencillas, pero extraordinarias hermanas,
                                  como un mito repetido al helénico son estremecido del Mar,
                                  que guardan muertos y plegarias.
                                  Porque sois islas mías,tan desnudas de daros a los vientos sin riberas.
                                  Por amor del caballo navegante, He de ceñir a vuestras frentes rudas
                                  mi corona de rosas marineras,
                                  y la mejor canción de mi cuadrante.

                                  II

                                  Un oriente de arenas y cantiles,
                                  y un oeste sonoro de sirenas,
                                  Olas y vientos, ciñen las serenas arquitecturas, fuertes y sutiles.
                                  Isla de san Martín, a un Sur de abriles y mayos, de limones y carenas,
                                  Desancorada, rotas las cadenas,
                                  adelanta sus náuticos perfiles,
                                  a un mar de Barandanes y Tritones,
                                  Cíes de soledad, tornáis el duro pecho, firme de aliagas y granitos:
                                  Y vuestros tres robustos corazones,
                                  aún esperan del gran confín oscuro,
                                  el renacer de los antiguos mitos.

                                  III

                                  Dorna, mi dorna del soñar remoto,
                                  adereza tus lonas y cordeles,
                                  y en una Vía Láctea de ronseles
                                  llévame así, mi dorna hasta lo ignoto.
                                  Llévame a las arenas donde roto,
                                  olvidado de dios y los bajeles.
                                  Un fantasma levanta estarabiles de fucos, caracolas, y pilotos.
                                  Guíame hasta esas playas, fulvo aliento;
                                  Hasta su amargo litoral tristísimo;
                                  Hasta sus furibundas gaviotas, que rachan los velámenes del viento
                                  con su grito mortal.
                                  Un piadosísimo rezo levantaré por las derrotas!

                                  El Pueblo Gallego, Vigo, 15 de noviembre de 1.942
                                  -Balada de los mares del norte.Poemas,cuentos y ensayos,1942-1973
                                  URBANO LUGRÍS.
                                  Alvarellos Editora

                                  Comentario


                                  • Re: Rincón literario

                                    Concluida la relación de Marcial, se trabó de nuevo la disputa sobre si mi amo iría o no a la escuadra. Persistía Doña Francisca en la negativa, y D. Alonso, que en presencia de su digna esposa era manso como un cordero, buscaba pretextos y alegaba toda clase de razones para convencerla.

                                    «Iremos sólo a ver, mujer; nada más que a ver -decía el héroe con mirada suplicante.

                                    -Dejémonos de fiestas -le contestaba su esposa-. Buen par de esperpentos estáis los dos.

                                    -La escuadra combinada -dijo Marcial-, se quedará en Cádiz, y ellos tratarán de forzar la entrada.

                                    -Pues entonces -añadió mi ama-, pueden ver la función desde la muralla de Cádiz; pero lo que es en los barquitos... Digo que no y que no, Alonso. En cuarenta años de casados no me has visto enojada (la veía todos los días); pero ahora te juro que si vas a bordo... haz cuenta de que Paquita no existe para ti.

                                    -¡Mujer! -exclamó con aflicción mi amo-. ¡Y he de morirme sin tener ese gusto!

                                    -¡Bonito gusto, hombre de Dios! ¡Ver cómo se matan esos locos! Si el Rey de las Españas me hiciera caso, mandaría a paseo a los ingleses y les diría: «Mis vasallos queridos no están aquí para que ustedes se diviertan con ellos. Métanse ustedes en faena unos con otros si quieren juego». ¿Qué creen? Yo, aunque tonta, bien sé lo que hay aquí, y es que el Primer Cónsul, Emperador, Sultán, o lo que sea, quiere acometer a los ingleses, y como no tiene hombres de alma para el caso, ha embaucado a nuestro buen Rey para que le preste los suyos, y la verdad es que nos está fastidiando con sus guerras marítimas. Díganme ustedes: ¿a España qué le va ni le viene en esto? ¿Por qué ha de estar todos los días cañonazo y más cañonazo por una simpleza? Antes de esas picardías que Marcial ha contado, ¿qué daño nos habían hecho los ingleses? ¡Ah, si hicieran caso de lo que yo digo, el señor de Bonaparte armaría la guerra solo, o si no que no la armara!

                                    -Es verdad -dijo mi amo-, que la alianza con Francia nos está haciendo mucho daño, pues si algún provecho resulta es para nuestra aliada, mientras todos los desastres son para nosotros.

                                    -Entonces, tontos rematados, ¿para qué se os calientan las pajarillas con esta guerra?

                                    -El honor de nuestra nación está empeñado -contestó D. Alonso-, y una vez metidos en la danza, sería una mengua volver atrás. Cuando estuve el mes pasado en Cádiz en el bautizo de la hija de mi primo, me decía Churruca: «Esta alianza con Francia, y el maldito tratado de San Ildefonso, que por la astucia de Bonaparte y la debilidad de Godoy se ha convertido en tratado de subsidios, serán nuestra ruina, serán la ruina de nuestra escuadra, si Dios no lo remedia, y, por tanto, la ruina de nuestras colonias y del comercio español en América. Pero, a pesar de todo, es preciso seguir adelante».

                                    -Bien digo yo -añadió doña Francisca-, que ese Príncipe de la Paz se está metiendo en cosas que no entiende. Ya se ve, ¡un hombre sin estudios! Mi hermano el arcediano, que es partidario del príncipe Fernando, dice que ese señor Godoy es un alma de cántaro, y que no ha estudiado latín ni teología, pues todo su saber se reduce a tocar la guitarra y a conocer los veintidós modos de bailar la gavota. Parece que por su linda cara le han hecho, primer ministro. Así andan las cosas de España; luego, hambre y más hambre... todo tan caro... la fiebre amarilla asolando a Andalucía... Está esto bonito, sí, señor... Y de ello tienen ustedes la culpa -continuó engrosando la voz y poniéndose muy encarnada-, sí señor, ustedes que ofenden a Dios matando tanta gente; ustedes, que si en vez de meterse en esos endiablados barcos, se fueran a la iglesia a rezar el rosario, no andaría Patillas tan suelto por España haciendo diabluras.

                                    -Tú irás a Cádiz también -dijo D. Alonso ansioso de despertar el entusiasmo en el pecho de su mujer-; irás a casa de Flora, y desde el mirador podrás ver cómodamente el combate, el humo, los fogonazos, las banderas... Es cosa muy bonita.

                                    -¡Gracias, gracias! Me caería muerta de miedo. Aquí nos estaremos quietos, que el que busca el peligro en él perece.

                                    Así terminó aquel diálogo, cuyos pormenores he conservado en mi memoria, a pesar del tiempo transcurrido. Mas acontece con frecuencia que los hechos muy remotos, correspondientes a nuestra infancia, permanecen grabados en la imaginación con mayor fijeza que los presenciados en edad madura, y cuando predomina sobre todas las facultades la razón.

                                    Aquella noche D. Alonso y Marcial siguieron conferenciando en los pocos ratos que la recelosa Doña Francisca los dejaba solos. Cuando ésta fue a la parroquia para asistir a la novena, según su piadosa costumbre, los dos marinos respiraron con libertad como escolares bulliciosos que pierden de vista al maestro. Encerráronse en el despacho, sacaron unos mapas y estuvieron examinándolos con gran atención; luego leyeron ciertos papeles en que había apuntados los nombres de muchos barcos ingleses con la cifra de sus cañones y tripulantes, y durante su calurosa conferencia, en que alternaba la lectura con los más enérgicos comentarios, noté que ideaban el plan de un combate naval.

                                    Marcial imitaba con los gestos de su brazo y medio la marcha de las escuadras, la explosión de las andanadas; con su cabeza, el balance de los barcos combatientes; con su cuerpo, la caída de costado del buque que se va a pique; con su mano, el subir y bajar de las banderas de señal; con un ligero silbido, el mando del contramaestre; con los porrazos de su pie de palo contra el suelo, el estruendo del cañón; con su lengua estropajosa, los juramentos y singulares voces del combate; y como mi amo le secundase en esta tarea con la mayor gravedad, quise yo también echar mi cuarto a espadas, alentado por el ejemplo, y dando natural desahogo a esa necesidad devoradora de meter ruido que domina el temperamento de los chicos con absoluto imperio. Sin poderme contener, viendo el entusiasmo de los dos marinos, comencé a dar vueltas por la habitación, pues la confianza con que por mi amo era tratado me autorizaba a ello; remedé con la cabeza y los brazos la disposición de una nave que ciñe el viento, y al mismo tiempo profería, ahuecando la voz, los retumbantes monosílabos que más se parecen al ruido de un cañonazo, tales como ¡bum, bum, bum!... Mi respetable amo, el mutilado marinero, tan niños como yo en aquella ocasión, no pararon mientes en lo que yo hacía, pues harto les embargaban sus propios pensamientos. ¡Cuánto me he reído después recordando aquella escena, y cuán cierto es, por lo que respecta a mis compañeros en aquel juego, que el entusiasmo de la ancianidad convierte a los viejos en niños, renovando las travesuras de la cuna al borde mismo del sepulcro!

                                    Muy enfrascados estaban ellos en su conferencia, cuando sintieron los pasos de Doña Francisca que volvía de la novena.

                                    «¡Qué viene! -exclamó Marcial con terror.

                                    Y al punto guardaron los planos, disimulando su excitación, y pusiéronse a hablar de cosas indiferentes. Pero yo, bien porque la sangre juvenil no podía aplacarse fácilmente, bien porque no observé a tiempo la entrada de mi ama, seguí en medio del cuarto demostrando mi enajenación con frases como éstas, pronunciadas con el mayor desparpajo: ¡la mura a estribor!... ¡orza!... ¡la andanada de sotavento!... ¡fuego!... ¡bum, bum!... Ella se llegó a mí furiosa, y sin previo aviso me descargó en la popa la andanada de su mano derecha con tan buena puntería, que me hizo ver las estrellas.

                                    «¡También tú! -gritó vapuleándome sin compasión-. Ya ves -añadió mirando a su marido con centelleantes ojos-: tú le enseñas a que pierda el respeto... ¿Te has creído que estás todavía en la Caleta, pedazo de zascandil?

                                    La zurra continuó en la forma siguiente: yo caminando a la cocina, lloroso y avergonzado, después de arriada la bandera de mi dignidad, y sin pensar en defenderme contra tan superior enemigo; Doña Francisca detrás dándome caza y poniendo a prueba mi pescuezo con los repetidos golpes de su mano. En la cocina eché el ancla, lloroso, considerando cuán mal había concluido mi combate naval.

                                    Trafalgar.- Benito Pérez Galdós.
                                    Vive y deja vivir,
                                    pero vive como piensas,
                                    o acabarás pensando como vives.

                                    Comentario


                                    • Re: Rincón literario

                                      Acabo de leer Bilbao Nueva York Bilbao y me ha gustado mucho.

                                      Comentario


                                      • Re: Rincón literario

                                        LA MUERTE CON UN CLAVO EN LA CABEZA

                                        Tomdiskd


                                        En la calle Tomásská, Malá Strana, hace muchos años vivía un maestro cerrajero. Tenía una mujer bonita, era trabajador y sabía hacer bien su trabajo, pues las cosas le iban bien. Tenía cada vez más trabajo y por eso decidió aceptar a un ayudante joven. Pasó un tiempo y hasta los pájaros de Petrín sabían que entre la mujer del cerrajero y el ayudante había algo más que una simple amistad. Sólo el esposo no sabía nada, amaba mucho a su mujer y hacía todo lo que ella le pedía. No sabía que los amantes se encontraban en secreto por las noches para acordar la mejor manera de deshacerse de él.

                                        Un día por la mañana salió la mujer de la casa llorando porque su esposo, supuestamente, había muerto de repente. Se despidió de él, lo enterró como era debido, y hasta usó algún tiempo ropa negra. Los vecinos le tenían lástima a la joven viuda quien, al pasar un año, celebró la boda con el ayudante joven. Como es natural, el taller no podía quedarse mucho tiempo sin maestro, al igual que la mujer sin esposo.

                                        Unos meses después de la boda empezaron los rumores de que por las noches pasaban cosas extrañas en la cerrajería. Varias personas hasta juraban haber visto al muerto paseando alrededor de la casa y llorando. Nadie hacía caso a los cuentos y los recién casados vivían contentos y sin problemas, el ex-ayudante ejercía muy bien su trabajo, igual al maestro. Pasaron siete años. En ese tiempo existía una ley según la cual después de siete años se destruían las tumbas viejas en los cementerios. También la tumba del maestro cerrajero fue abierta. El ataúd podrido se rompió bajo la piqueta y el sepulturero se fijo que el cadáver tenía un largo clavo oxidado en el cráneo. El cerrajero, cuando estaba vivo, tenía mucho cabello y durante el entierro nadie pudo notar el clavo. El sepulturero informó a las autoridades y la mujer del maestro y su esposo no negaron nada cuando los guardias los vinieron a buscar. El juez los condenó a muerte a los dos. Pero el pobre cerrajero no ha encontrado la tranquilidad ni después de la condena de sus asesinos. Según dicen, su esqueleto con un clavo en la cabeza suele caminar de noche por los alrededores. Para salvarlo, alguna persona valiente debería sacarle el clavo oxidado de la cabeza, pero hasta el día de hoy no ha aparecido una persona así.

                                        77 leyendas de Praga.- Alena Jezková.

                                        (Faltan los acentos circunflejos, puestos boca arriba, de algunas consonantes en los nombres propios, entre ellas en la z del apellido de la autora, pero, francamente, no quería perder el tiempo buscándolos).

                                        Vive y deja vivir,
                                        pero vive como piensas,
                                        o acabarás pensando como vives.

                                        Comentario


                                        • Re: Rincón literario

                                          Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
                                          LA MUERTE CON UN CLAVO EN LA CABEZA

                                          Tomdiskd


                                          En la calle Tomásská, Malá Strana, hace muchos años vivía un maestro cerrajero. Tenía una mujer bonita, era trabajador y sabía hacer bien su trabajo, pues las cosas le iban bien. Tenía cada vez más trabajo y por eso decidió aceptar a un ayudante joven. Pasó un tiempo y hasta los pájaros de Petrín sabían que entre la mujer del cerrajero y el ayudante había algo más que una simple amistad. Sólo el esposo no sabía nada, amaba mucho a su mujer y hacía todo lo que ella le pedía. No sabía que los amantes se encontraban en secreto por las noches para acordar la mejor manera de deshacerse de él.

                                          Un día por la mañana salió la mujer de la casa llorando porque su esposo, supuestamente, había muerto de repente. Se despidió de él, lo enterró como era debido, y hasta usó algún tiempo ropa negra. Los vecinos le tenían lástima a la joven viuda quien, al pasar un año, celebró la boda con el ayudante joven. Como es natural, el taller no podía quedarse mucho tiempo sin maestro, al igual que la mujer sin esposo.

                                          Unos meses después de la boda empezaron los rumores de que por las noches pasaban cosas extrañas en la cerrajería. Varias personas hasta juraban haber visto al muerto paseando alrededor de la casa y llorando. Nadie hacía caso a los cuentos y los recién casados vivían contentos y sin problemas, el ex-ayudante ejercía muy bien su trabajo, igual al maestro. Pasaron siete años. En ese tiempo existía una ley según la cual después de siete años se destruían las tumbas viejas en los cementerios. También la tumba del maestro cerrajero fue abierta. El ataúd podrido se rompió bajo la piqueta y el sepulturero se fijo que el cadáver tenía un largo clavo oxidado en el cráneo. El cerrajero, cuando estaba vivo, tenía mucho cabello y durante el entierro nadie pudo notar el clavo. El sepulturero informó a las autoridades y la mujer del maestro y su esposo no negaron nada cuando los guardias los vinieron a buscar. El juez los condenó a muerte a los dos. Pero el pobre cerrajero no ha encontrado la tranquilidad ni después de la condena de sus asesinos. Según dicen, su esqueleto con un clavo en la cabeza suele caminar de noche por los alrededores. Para salvarlo, alguna persona valiente debería sacarle el clavo oxidado de la cabeza, pero hasta el día de hoy no ha aparecido una persona así.

                                          77 leyendas de Praga.- Alena Jezková.

                                          (Faltan los acentos circunflejos, puestos boca arriba, de algunas consonantes en los nombres propios, entre ellas en la z del apellido de la autora, pero, francamente, no quería perder el tiempo buscándolos).

                                          Lo del esqueleto con el clavo en la cabeza dando vueltas por las noches no se muy bien si creermelo .

                                          Pero de que el pobre cerrajero fue el ultimo en enterarse de que por la frente le asomaban un par de cuernos, de eso estoy absolutamente seguro . Siempre ha sido y sera igual, y no lo digo por experiencia eh !!

                                          Un beso Crimi




                                          KUMI

                                          Después de una ola siempre viene otra

                                          Comentario


                                          • Re: Rincón literario

                                            Originalmente publicado por KUMI Ver Mensaje
                                            Lo del esqueleto con el clavo en la cabeza dando vueltas por las noches no se muy bien si creermelo .

                                            Pero de que el pobre cerrajero fue el ultimo en enterarse de que por la frente le asomaban un par de cuernos, de eso estoy absolutamente seguro . Siempre ha sido y sera igual, y no lo digo por experiencia eh !!

                                            Un beso Crimi






                                            tu cuando hablan de amores no te pierdes ni una
                                            venderias hasta tus pobres troyanos











                                            Comentario


                                            • Re: Rincón literario

                                              Originalmente publicado por KUMI Ver Mensaje
                                              Lo del esqueleto con el clavo en la cabeza dando vueltas por las noches no se muy bien si creermelo .

                                              Pero de que el pobre cerrajero fue el ultimo en enterarse de que por la frente le asomaban un par de cuernos, de eso estoy absolutamente seguro . Siempre ha sido y sera igual, y no lo digo por experiencia eh !!

                                              Un beso Crimi



                                              Originalmente publicado por pipe Ver Mensaje

                                              tu cuando hablan de amores no te pierdes ni una
                                              venderias hasta tus pobres troyanos
                                              ¡Vaya dos!

                                              Os voy a dedicar un chiste, que también puede ser literatura, aunque éste es un poco irreverente.

                                              Convento de monjas en un paraje apartado y abrupto. Llega el señor obispo de visita, tras dos largos años de ausencia debido a la guerra civil que había asolado el país. Pregunta a la madre superiora, una monja de mediana edad, como ha ido la cosa.

                                              -¡Horrible, padre, horrible. Llegó el bando verde y nos violaron a todas, menos a sor Inés. Después llegó el bando amarillo y nos violaron a todas, menos a sor Inés. Luego llegaron los lugareños y nos violaron a todas, salvo a sor Inés...

                                              -¡Terrible, hija, terrible! Pero ¿por qué no a sor Inés? ¿Es muy vieja?

                                              - No, padre, es muy joven.

                                              - Ya... es feísima entonces.

                                              - No padre, es guapísima.

                                              - ¿Es deforme, está enferma, le huele el aliento...?-el obispo, ojiplático, sin entender nada, se pregunta asombrado el por qué de haber respetado únicamente a sor Ines.

                                              - No padre, es sana, alegre y simpática, pero dijo que no y no.



                                              (Espero que me perdonen las monjitas )
                                              Vive y deja vivir,
                                              pero vive como piensas,
                                              o acabarás pensando como vives.

                                              Comentario


                                              • Re: Rincón literario

                                                Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
                                                ¡Vaya dos!

                                                Os voy a dedicar un chiste, que también puede ser literatura, aunque éste es un poco irreverente.

                                                Convento de monjas en un paraje apartado y abrupto. Llega el señor obispo de visita, tras dos largos años de ausencia debido a la guerra civil que había asolado el país. Pregunta a la madre superiora, una monja de mediana edad, como ha ido la cosa.

                                                -¡Horrible, padre, horrible. Llegó el bando verde y nos violaron a todas, menos a sor Inés. Después llegó el bando amarillo y nos violaron a todas, menos a sor Inés. Luego llegaron los lugareños y nos violaron a todas, salvo a sor Inés...

                                                -¡Terrible, hija, terrible! Pero ¿por qué no a sor Inés? ¿Es muy vieja?

                                                - No, padre, es muy joven.

                                                - Ya... es feísima entonces.

                                                - No padre, es guapísima.

                                                - ¿Es deforme, está enferma, le huele el aliento...?-el obispo, ojiplático, sin entender nada, se pregunta asombrado el por qué de haber respetado únicamente a sor Ines.

                                                - No padre, es sana, alegre y simpática, pero dijo que no y no.



                                                (Espero que me perdonen las monjitas )





                                                si dijo que no es porque no es sor















                                                Comentario


                                                • Re: Rincón literario

                                                  Sí que lo era, descreído, lo que pasa es que ella creía de verdad, no como otrossss.
                                                  Vive y deja vivir,
                                                  pero vive como piensas,
                                                  o acabarás pensando como vives.

                                                  Comentario


                                                  • Re: Rincón literario

                                                    Originalmente publicado por Crimilda Ver Mensaje
                                                    Sí que lo era, descreído, lo que pasa es que ella creía de verdad, no como otrossss.



                                                    no y no y no


                                                    si hubiera querido seria una sor presa















                                                    Comentario

                                                    ¿Quién está?

                                                    Colapsar

                                                    Actualmente hay 1 usuario en línea. 0 miembros y 1 invitados.

                                                    La mayor cantidad histórica de usuarios es de 37.627, 06/09/2026 en 10:52:48.

                                                    Trabajando...
                                                    X