Mi recomendación es empezar, como en tantas otras cosas, poco a poco, sin precipitarse, con un velero de 6-7 m, por las siguientes ventajas:
1) Manejabilidad en el atraque y desatraque. Aparejo más simple, cabos, velas, etc... que se manejan a mano, sin necesidad de winches, mordazas, etc....
2) Precio menor de compra, mantenimiento, combustible, atraque.... Cuando uno se inicia en algo y no está seguro del medio (acuoso, más bien hostil) en que va a moverse, es mejor dar pasitos medidos pero bien estudiados, porque este colega tan salao no perdona una.
3) Menos chirimbolos mecánicos, con lo que las averias serán mas simples y el tiempo dedicado al bricolage (siempre odioso, al menos para mi, pero imprescindible si quieres tener el barco en buen estado) más reducido, dedicando asi mayor proporcion de ocio a lo que interesa: salir al encuentro de las olas.
4) Autonomia. Al ser pequeño y manejable no tienes que depender de la tripulación, sales solo cuando te apetece. Mi experiencia es que los barcos pequeños suelen navegar mucho más que los grandes y sospecho que esto tiene que ver en buena medida con la independencia de un barquito chico.
Sinceramente, que el barco escore más o menos, me la trae al fresco. Lo importante es que el velero sea suficiente seguro, marinero, fiable y perdone los errores que todos cometemos continuamente, los novatos y los expertos.
Además, me atrevo a recomendarte un barco de 2ª mano, máximo de 5-6 años de antiguedad, por ejemplo, un first 21.
Ya tendrás tiempo de pasar a mayores si la cosa cuaja y la afición se convierte en obsesión, como nos ha pasado a tantos.
Bienvenido.
