Prometeo, con esas condiciones ambientales, cualquier otro barco iría vibrando, y si te fijas ni siquiera el toldo parece inmutarse. Yo una vez en un barco mayor cada vez que clavaba la proa, se caían hasta los cuadros de como vibraba la estructura, parecía una metralleta que no paraba hasta que empezaba a recuperar, era como un ta ta ta ta ta, parecía que en vez de quilla llevásemos un serrucho y en vez de agua, fuese madera. Joé que susto.



Ese barco sólo verlo ya transmite seguridad, y eso con cuarenta o cincuenta horas por delante de temporal, es la propia vida.


