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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#17
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Según mi leal saber y entender, tener barcos de aluminio a lado no causa ningún efecto negativo. Incluso es más bien al contrario.
Hasta ahora hemos estado hablando de los problemas de la electrolisis, que es lo que pasa cuando conectas una corriente positiva a un metal y una negativa a otro con agua salada entre ellos. Algo parecido, pero diferente en suma, es el llamado “efecto galvánico”, “corriente galvánica” o corriente entre metales “disimilares”. Cada metal tiene una polaridad eléctrica propia. Para nuestros intereses marineros podemos clasificarlos por orden de más positivo a más negativo según éste orden: Bronce, acero inoxidable, acero naval, aluminio y zinc. Esto quiere decir que, metidos en agua salada, el bronce se come a todos los demás, el inox se come a los otros tres pero es comido por el bronce y así hasta el zinc, que es comido por todos y no se come a nadie. Y esto pasa en ausencia de cualquier otra corriente eléctrica. Un barco de fibra de vidrio sólo tiene en el agua el bronce de la hélice, el inox de pasacascos y eje y el zinc de sus ánodos, que se sacrifican dándole sus electrones al bronce para que este no se coma al inox. Si ese barco se queda sin ánodos pero tiene un barco de aluminio al lado, su bronce empezará a alimentarse del zinc del vecino y, cuando éste se acabe, del casco de aluminio. Así que el damnificado es el vecino y no hay motivo para exhibir el icono del “cagontó”. Casi lo mismo se puede aplicar a los cascos de acero, con la salvedad de que el acero está en tercera posición y el aluminio en cuarta. Luego está la llamada corrosión en bandeja, que es de origen químico y es la que causa las sulfataciones entre los mástiles de aluminio y sus remaches de inox. Pero de esa no estamos hablando aquí. ![]() Editado por Tahleb en 05-06-2015 a las 12:57. |
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RIVIERA (05-06-2015) | ||
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