Re: Costa Concordia: Noche De Accidentes
"Y eso es algo en verdad terrible. Después de todo, la única misión de la profesión marina consiste en mantener las quillas de los barcos a distancia del fondo. Así, en el momento de la varada la existencia del marino queda privada para su prolongación. Mantener barcos a flote es su oficio, es su deber...
"Varado", en el contexto de este artículo, tiene el sentido de una equivocación más o menos disculpable. Un barco puede "dar a la costa" a causa del temporal. Es una catástrofe, una derrota. "Embarrancar" tiene la mezquindad, el patetismo y el amargor del error humano...
De repente la tierra, de noche, se perfila encima de las amuras o quizá se eleve la voz de "¡rompientes por la proa!" y entonces, alguna dilatada equivocación, algún complicado edificio de autoengaño, exceso de confianza y cálculo erróneo se viene abajo con una sacudida fatal y la dura experiencia de oír chirriar la quilla del propio barco sobre, digamos, un arrecife...
Uno se pregunta ¿Cómo diablos he llegado aquí? con el convencimiento de que aquello no ha podido se obra suya, de que en ello ha intervenido alguna misteriosa conspiración de accidentes, de que las cartas están equivocadas... Uno contempla mentalmente su desventura hasta que poco a poco su estado de ánimo va cambiando y ve el hecho inexplicable con otros ojos; es el momento en que uno se pregunta: ¿Cómo diablos pude ser tan idiota como para meterme allí?
El barco se pierde o no se pierde, pero una vez varado hay que hacer por él todo lo posible, a base de inventiva y trabajo para aguantar la pesada carga de la culpa y el fracaso... Es el capitán quien mete el barco en tierra: somos nosotros quienes lo sacamos"
Joseph Conrad. El espejo del mar.
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