Los principios de arquitectura naval dicen que hay una velocidad en la que la ola creada por el barco tiene la misma distancia entre crestas que la eslora en flotación del barco, esta velocidad (en nudos) es 1,34 veces la raíz cuadrada de la eslora en flotación en pies (2,427 veces la raíz de la eslora en flotación en metros). A partir de esa velocidad el barco tiende a hundirse en la ola que el mismo crea. Hasta que alcanza (si lo hace) la velocidad de planeo, que se sitúa en el doble de raíz de la eslora en flotación (o más).
