Pues seguramente eso es lo que ha pasado, la gente ha votado con sus euros y se ha ido a otros astilleros después del desastre... Claro que no me encaja eso con lo de pedidos por valor de 80 millones de libras en 33 barcos, salvo que lo pensemos bien... Hace un par de años había en Palma un 655 en venta por 3 millones de euros, hoy veo un 825 de 2015 por 4 millones y pico, y el más pequeño es un 545 de 2016 por 1'2 millones, estos son los dos únicos Oyster en venta construidos entre 2015 y 2018, según yachtworld.
Si nos vamos a buscar entre 2010 y 2014,
80 millones de libras son aproximadamente 90 millones de euros... es una pasta, pero nos da menos de tres millones por barco... teniendo en cuenta que estaban siempre luchando para vender barcos los más grandes posible, y que el 655 era un exitazo, aunque no hay ninguno reciente en el mercado, sí hay uno de 2010 por 1'5 m, los 625 de alrededor de 2013 están en 1'7, y cualquier cosa de más de 20 metros, es decir, de 70 pies para arriba y fabricado después de 2010 no baja de 1'9 millones, yo diría que, siendo lógicos y aplicando depreciaciones sin pasarnos, estos precios de venta oscilan entre el 70 y el 50 por ciento de su valor de nuevos... Así que imagino que se habían lanzado a una campaña de "descuentos" y el margen no daba para mucho...
Como se ha dicho antes, para superar un desastre como del del Polina Star, un barquito de 8 kilos, necesitas emprender una campaña inmediata y de gran alcance, revisando barcos gratis, redefiniendo procedimientos, etc... Y me da la impresión de que, en lugar de eso, "se pusieron de rebajas"... Y no convencieron al mercado ... y es que el capitalismo no perdona si cometes errores, y a veces tampoco aunque no los cometas. A mí no me parece malo, ni bueno, es lo que hay, tiene la ventaja de que deja en pie sólo a los más fuertes, y la desventaja de que, en ocasiones, una simple percepción puede hundir una empresa... en esta caso no era tan solo una percepción, era un sistema constructivo defectuoso, una mala gestión de un suceso potencialmente dañino para a empresa, y un accionariado compuesto por un fondo de inversión a quien le importa muy poco cualquier cosa que no sea una cuenta de resultados saneada.
Yo me pregunto, aparte del desastre de pérdida de empleos directos e indirectos, aparte de la posible desaparición de otro astillero mítico, aparte de la preocupación de los armadores de barcos contemporáneos al Polina Star III... ¿cómo estarán los 33 futuros armadores que han soltado una pasta para confirmar encargos de barcos que nunca se construirán? Esos sí que no tienen la culpa de nada...



salud!