Egis, me parece interesante tu Relato pero no coincide exactamente con mi experiencia.
En veleros habitables empecé a navegar con un Pampero, luego un Super Mistral, más tarde un Siroco, y luego un Puma 34 de amigos. En esos dos últimos regateamos varios años.
A mediados de les setenta adquirí un Mini Ton, luego un Puma 26, más tarde un Puma 29, luego un First 35-S-5 y finalmente un First 45-F-5 que me llevará a retiro...
Con mayor o menor comodidad, pues en el Supermistral había que montar el fueraborda en el cofre de la bañera y luego desmontarlo y añadir un cofre postizo para evitar torbellinos, el uso de los barcos no ha cambiado tanto desde entonces; las zurradas a motor de noche yendo o volviendo de Baleares eran un clásico que se alternaba con las castañas de frente, pero el motor siempre estaba a punto, aunque fuera para ir a bañar a la cala vecina al puerto, y los pocos puristas a los que he conocido navegando sin motor han durado muy poco en tal curiosidad, tras pedir remolque varias veces y estrellarse contra el vecino otras tantas.
En cuanto a los winches, siempre los he conocido aún cuando no fueran autocazantes.
Puede que lleves razón en lo que dices, pero eso sería en los años 40 y no en los 70.
Saludos
