Yo tengo una teoría (quizas no acertada), y es que quien realmente debe/puede modificar la situación actual del sector náutico (en realidad de cualquier sector de actividad, por desgracia), no somos los "simples" aficionados, sino más bien los que tienen realmente el "poder" económico de este sector, es decir los fabricantes, distribuidores, astilleros, concesinarios de puertos deportivos, náuticas etc.
Son ellos, los que aglutinan la actividad económica deribada de la náutica de recreo, los que mayor presión pueden poner a la Administración para facilitar las condiciones de acceso a la náutica.