Desde luego da que pensar... Esto de la náutica, para desgracia de los que realmente amamos y respetamos el mundillo, se está masificando, y como tal, la cantidad de analfabetos, descerebrados y macarras está aumentando de manera exponencial. No hay más que darse una vuelta en verano por la cala/playa de turno para comprobarlo. Lamentablemente se van perdiendo las tradiciones, la camaradería, la cortesía y ese halo de respeto y disciplina que tan importante es un medio hostil como la mar.
Siempre nos quedará el invierno...
Y personalmente yo no hubiese respondido como examinador a esas burradas en un examen de PY.