Prohibir, prohibir, multar, multar... No sé a dónde vamos a llegar: multas por ir descamisaos paseando por la ciudad, multas por mear en la playa, multas por fumar en los bares. Da la sesación que cuanto más pasa el tiempo más pisotean nuestras libertades, cuando debería ser al revés. Y ahora con esta chorrada infame. En fin... parece ser que ahora el negocio del ecologismo y la sostenibilibrldrdad da votos. Ahora se han vuelto todos ecologistas de golpe, hasta la extrema derecha. Que paissss!!!.
Saludos...

