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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#11
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Hola a todos...
No se si llego tarde a este hilo, no lo he leído en su totalidad y no se si repito lo que voy a contar: Aprendí en la facultad, en las asignaturas de historia y literatura clásicas que en principio cuando las primeras galeras mediterráneas comenzaron a navegar, y sobre todo desde el momento en lo hacían los fenicios, los griegos y posteriormente los romanos, existía lo que los contemporáneos llamaron "psogos nautilias" (creo recordar que se escribía así) y que se define como el miedo a la navegación y al mar. En una náutica donde los sistemas de navegación eran muy rudimentarios o prácticamente inexistentes, donde el conocimiento del medio era muy escaso (las tormentas, los fuertes vientos, las calmas, las mareas...) el hombre de mar sentía un verdadero pavor a la hora de zarpar, por todos estos motivos... pero existía uno aún más pavoroso y terrible que este desconocimiento. La muerte en la edad antigua, clásica, sobre todo antes de la llegada del cristianismo, suponía para el fallecido la bajada al inframundo o a los infiernos. Allí, uno quedaba a este lado de la laguna Estigia, en las puertas del Averno, esperando que el barquero, Caronte, tuviese a bien cruzarle al otro lado de la laguna. Una vez cruzada la Laguna, el muerto se adentraba en el Tártaro, y penaba en su paso por él, en mayor o menor medida, según se había gobernado en la vida. Después del Tártaro uno llegaba al Valle de los Justos, y allí, rodeados de otros congéneres, en la plenitud verde y frondosa de lo que era llamado Los Campos Elíseos uno espera el transcurso de una serie de años, para volver a la vida terrenal encarnado de nuevo en otra persona, después de haber bebido de las fuentes del Leteo, El río del olvido. Pero había un requisito que cumplir. Nadie que no hubiese recibido los ritos funerarios consistentes en echar al menos tres puñados de tierra sobre su cadáver, entonado las palabras y la oración exigidas y colocado las dos monedas sobre los ojos del muerto (para pagar el viaje al barquero...) podría cruzar la Laguna Estigia y quedaría, por toda la eternidad, en la orilla, a las puertas del infierno, gritándole y suplicándole al barquero... Y los ahogados en el mar, jamás podrían recibir esos ritos sobre su cadáver, y jamás podrían pagar el viaje al barquero, Su ultimo viaje... Francisco. |
| 2 Cofrades agradecieron a francisco sbarco este mensaje: | ||
Crimilda (18-09-2011), mar y luna (16-09-2011) | ||
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