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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#11
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Reflotemos el hilo, que hay mucha tinta en el tintero…
Antes de entrar en las maniobras y disposición (trimado) de las velas, que al fin y al cabo es lo importante, creo debería comentarse algo que tiene gran importancia en el comportamiento del barco en ceñida, y es la: Escora: Aparte de la escora que las olas y viento puedan crear, casi siempre podremos actuar de forma que la aumentemos o disminuyamos, teniendo la mejor posible. Cada diseño de barco tiene su “escora ideal”. No quiere decir esto que sean unos grados exactos, si no que hay diseños de casco que se comportan mejor con una escora superior a la ideal para otros, y viceversa. Generalizando, los barcos con unos años, obras vivas más redondeadas, popas afinadas y prolongaciones de proa y popa, escoran antes y evolucionan mejor con grados importantes de escora que los más modernos (cascos planos, acabados verticalmente, con popas anchísimas. Muchas veces se habla de la escora ideal de 20 – 25º, Hay barcos que se sienten muy a gusto incluso con escoras superiores. Hay que tantear sus gustos. Escora excesiva: en general, un barco con escora excesiva tiene una tendencia desmedida a orzar, lo cual supone tener que meter mucho timón y eso lleva a frenar el barco. Además, la escora hace disminuir la cantidad de trapo al viento (eso cuando hay demasiado, es una ventaja), pero también reduce el calado de la orza y del timón. Eso siempre es nefasto, pues la rebaja en el calado de la orza hace patinar (abatir) el barco, y el del timón puede hacer perder de una forma drástica la efectividad del mismo. Poca escora: un barco adrizado (debemos suponer con poco viento) hace difícil que pueda arrancar. Un poco de escora va a suponer una serie de reacciones positivas, como son que las velas adopten una forma bastante correcta y, en consecuencia, puedan empezar a rendir. Además, la superficie mojada disminuye (eso hay quien dice que no, pero yo siempre lo he visto así), disminuyendo la fricción. La escora también nos ayudará a tener esa beneficiosa tendencia a orzar. Acciones sobre la escora. Hay dos formas de actuar sobre ella: con los pesos de la tripulación y con el ajuste de las velas. Mientras haya ganas de irse moviendo de un costado a otro, la tripulación es la que tiene toda la responsabilidad. Pero aquí está claro que eso depende mucho del barco y de la filosofía de navegación. No es lo mismo hablar de un barco de 3 Ton, que de uno de 15 Ton. En ese segundo, mover un tripulante de 60 kg de un lado a otro, poco nos va a aportar. Tampoco es lo mismo estar en una regata rabiosa que estar haciendo un tranquilo paseo. Cuando el movimiento de la tripulación no es suficiente (o no hay tripulación o ésta se amotina), no hay más que actuar sobre las velas, actuación que se va a centrar principalmente en bajar la botavara a sotavento y/o dar más twist a la mayor y el Génova. También se logra mucho “pinchando”, es decir, yendo más aproado de lo que realmente es lo ideal. Eso tiene la ventaja de poder ganar un extra de barlovento, pero requiere una gran atención y experiencia. Más allá, para mantener la escora adecuada (además de otras cosas), ya no queda más que rizar. En ese sentido, hay ya un hilo excelente que trata de dicha maniobra: La toma de rizos , por lo que creo es inútil repetirse. Ya está bien de rollo, ahora ya deberíamos entrar en el ajuste de todo el aparejo y empezar "a navegar"... ![]()
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Buena proa! |
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