![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
|||||||
| Avisos |
|
|
Herramientas | Estilo |
|
#10
|
|
Viernes 13 de abril
Ayer, viernes, la cosa fue sencilla … yo tuve que hacer algunos trámites y contestar mails, a primera hora, Carlos, Pepe, Javier y Javi se encargaron de temas de mantenimiento, hubo que poner un parche a la banda solar del génova, que presentaba un pequeño corte por desgaste, coser una funda de sable de la mayor (algo que hizo Javier con una destreza envidiable), revisar jarcia de labor, niveles de aceite de motor y generador; y comprobar el estado del desvíadrizas que habíamos reparado en Le Marin, todo está bien y no hemos tenido que sanear ninguna driza ni escota. Quien más quien menos ha aprovechado para hacer la colada y, más tarde, Lydia y Carlos han ido al súper para reponer existencias y comprar comida y bebida para los próximos días. Después de comer hemos rellenado el tanque de agua y nos hemos preparado para salir, ¿por qué estar en puerto cuando justo en la bocana tenemos uno de los fondeaderos más bonitos del Caribe, con arena blanca, estrellas de mar, agua transparente y un precioso color turquesa que invita al baño? Cuando iba de vuelta al barco, me he encontrado con los Cibeles que estaban repostando agua, me han comentado que los Alea (a los que he visto zarpar desde la costa) se iban para un par de días y que Ángel iba a estar un rato hoy por aquí. Pagamos la marina (67 lereles, 50 por el amarre y el resto de agua y electricidad) y nos vamos a repostar 100 l de gasoil. Tenemos que esperar un rato y ha sido cuando Carlos y Lydia se han quedado en tierra para ir a hacer la compra que he comentado antes. Llegamos al fondeo y damos ancla en tres metros de agua, a unos cincuenta metros del Cibeles, cerca hay un cata con bandera francesa pero que ondea una bandera española en la banda de babor, sé que es de un mallorquín, porque así me lo han dicho los Cibeles …. Al rato, cuando estoy abajo, se acerca un dinghy a saludar, salgo a cubierta y lanzo un alegre ¡Hola, Leo! … su cara de desconcierto es evidente … no me reconoce … la última vez que nos vimos yo llevaba el pelo corto y estaba perfectamente afeitado … le digo quien soy y se acuerda al momento …. sigue una corta charla, se tienen que ir al súper también a aprovisionarse, y quedamos en vernos mañana en su barco … y entonces me da una gran noticia: ¡¡¡le queda algo de sobrasada!!! casi lloro de emoción no os podéis imaginar lo que esto significa para un mallorquín a estas alturas de la película … en este momento me doy cuenta de que, con semejante flota de apoyo, nuestra misión de expansión del poder ensaimadiano en Saint Martin será coser y cantar …Anochece, Javi se va a recoger a Lydia y Carlos con el dinghy, se izan las provisiones a bordo y se estiban convenientemente … la cena hoy es en plan de picada … algo sencillo: dorado marinado, patés variados, algo de embutido y tostadas … con agua, porque las cervezas que han llegado a bordo hace un rato están todavía calientes y sería una pena bebérselas así. Después de la cena, algo de charla y a dormir …. Sábado 14 de abril. Nos hemos levantado pronto, para variar … desayuno, bañito, y aproximadamente, a las 09:00 HRB hemos bajado a tierra: Lydia, Carlos y Javi en misión de exploración logística, van a buscar un par de grandes supermercados que hay en la zona holandesa para comparar precios y hacer una primera parte de la gran compra, conservas y cosas por el estilo. Javier y Pepe se van por su cuenta a hacer algo de turismo y, yo, me quedo en Saint Martin para subir fotos, publicar alguna crónica y perderme por sus cuatro calles mientras espero a los responsables de avituallamiento … mañana pienso dedicarme a hacer un poco de turismo … Antes de mediodía vuelvo al barco para controlar cómo está y recargar baterías con el motor (carga más rápido y gasta menos que el generador), al cabo de un rato, suena la radio, los miembros de la partida de avituallamiento están llegando, así que me subo al dinghy y voy a por ellos. Al llegar a tierra, veo que están descargando una montaña de suministros de un camión, sobre todo, garrafas de agua … a montones, 47 garrafas de un galón cada una, galón americano, unos 3’6 litros cada una. Empezamos a cargar el dinghy, y una vez listo, Lydia y yo vamos al barco para que ella pueda ir empezando a organizar la comida, vuelvo a por más carga, ésta vez llenamos el dinghy de garrafas de agua y algunas cajas bastante pesadas, no hemos terminado y Carlos se queda para vigilar las vituallas que aún están sobre el muelle, Javi vendrá conmigo. Y entonces ocurrió la escena del día, Javi me pasa su mochila con ordenador, móvil, cámara, etc … y luego sube al dinghy con tan mala pata que éste se mueve y él pierde el equilibrio, pone cara de susto y se agarra como una lapa a una de las cinchas de su mochila, que yo estoy aguantando … él se va para atrás, mis pies resbalan sobre el fondo del dinghy … le digo que suelte, él me dice que aguante, le digo que suelte … me dice que aguante … al final le digo, “¡Suelta o te quedas sin ordenata!” … su cara es un poema … se suelta y cae totalmente vestido al puerto, Carlos se parte de risa … yo también y Javi, Javi también … al fin sube al dinghy y nos vamos al Régulus C a descargarlo. Al llegar a bordo, Javi hace control de daños … él no se ha hecho nada, pero su Leatherman de titanio está en el fondo del puerto, decide que mañana irá a por ella con el equipo de buceo. Luego Javi se va a recoger a Carlos y, de paso, a Javier y Pepe que han llegado entretanto …. Llegan todos a bordo y, mientras Lydia cocina, el resto organiza un comando de estiba y en un santiamén desaparece el desbarajuste de cubierta. Hemos tenido suerte, porque al rato se ha puesto a llover intensamente, hasta ahora sólo había sido una llovizna … Por la tarde hemos bajado a tierra para mirar cuatro cosillas, pasar por el bar de Las Filibusteras a conectarnos otra vez a internet, mientras que Carlos y Lydia han iniciado otra pequeña misión de exploración en busca de completar nuestras reservas. A la hora de cenar, hemos tenido que quedarnos dentro, nuestra primera comida en la dinette del Régulus C, porque la lluvia y el viento que iban arreciando no nos han permitido estar fuera. Los otros barcos españoles se habían ido porque había aviso de mal tiempo, una nortada como un templo, y nos han estado llamando por el 77 … pero nuestras radios estaban en el 74 y, de todos modos, no hubiéramos salido porque no Carlos y Lydia no han podido volver antes de que anocheciese, y no era plan entrar en Simpson Bay (unas aguas desconocidas para mí) en plena noche y con 30 Kn de viento. Así que nos hemos pasado la noche fondeados en Marigot Bay, pegando saltos, saliendo a comprobar el fondeo cada cierto tiempo y hemos podido ver durante la noche un barco que fue rescatado de las mismas rocas por la patrullera francesa, otro que se ha pasado la noche fondeando y levando anclas (empezó estando a unos 50 m a nuestra popa y ha amanecido a casi 500 m), otro que se iba a la porra pero cuya tripulación ha conseguido hacerse con él antes de embarrancar y, por último, uno que nos ha pasado totalmente descontrolado y sin nadie a bordo a dos esloras escasas de nuestro costado de babor para acabar encallando en la playa una media milla más allá. Yo barrunto que, como este viento va a durar al menos hasta el martes, debe ser el Atlántico que, informado del éxito de nuestra misión en el Caribe, se resiste a dejarse conquistar para mayor gloria de la Ensaimada … pero ya puede resistirse … que le haremos aplicar aquel refrán que dice “Si la violación es inminente e inevitable … mejor relájate y goza” ¡Atlántico, prepárate que vamos pallá!!!! ![]() ![]() Salud!!! |
|
|