Cada cual sabe lo que paga y porqué conceptos lo paga (o no!). Cuando nos encontremos en otros náuticos o en los nuestros con personal que carece de la cualificación o de la actitud de la que creamos ser merecedores en tanto contratantes y pagadores de un servicio en mi opinión a quien debemos pedir responsabilidades es al propio náutico y creo que antes de descalificar a la persona (que por supuesto como en todo pues de todo hay....) debemos cuestionarnos cuáles son los requisitos de selección que el náutico tiene para cubrir esos puestos, si es la cualificación marinera o por el contrario son los amiguismos, la disponibilidad a aceptar empleos bastante precarios (mal pagados vamos), las aptitudes en fontanería, electricidad y chapucería varia para que le realicen trabajos que no son los estrictamente marineros.
Por otro lado en el tema de las amarras, que es el que más problemas suscita habitualmente, habríamos de ser capaces de criticar y también de aleccionar a más de un vecino de pantalán porque se ve cada cosa.... Hemos de ser conscientes que es responsabilidad nuestra dejar nuestra embarcación amarrada convenientemente, con cabos de mena apropiada y en buen estado y de que no es lo mismo visitar nuestro barco a diario y/o vivir en las cercanías y visitarlo y vigilar las amarras de forma frecuente (sobre todo cuando hay previsión de mal tiempo) que dejar el barco amarrado para no verlo por largo tiempo. No son pocas las veces que me ha tocado ver al marinero o marineros de un puerto darse unas buenas carreras y curro corrigiendo y reforzando amarras cuando entra mal tiempo.
Retomando el motivo del hilo vuelvo a hacer un llamamiento a la prudencia (sin tratar por ello de recriminar en absoluto, dios me libre, los comentarios jocosos propios de cualquier ambiente tabernario) y no nos olvidemos de que el hundimiento de cualquier barco es siempre una pena y una desgracia. Y en lo referente a las posibles causas comentar de nuevo que por lo que sé, cuando se trata de hundir un barco por el tema del seguro generalmente se buscan profundidades importantes y proximidad de un rescate sea por cercanía del lugar del "deceso" a tierra o a otros barcos y, generalmente, si se trata de un barco tripulado de forma profesional, no suele ir ni patroneado ni tripulado por la que sea su tripulación habitual y no todos los que hacen la travesía de la defunción saben de que se trata (lo cual es tremendo marrón).
Espero que se esclarezcan los hechos y que no suponga una gran desgracia para el armador.
Saludos
