Interesante discusión...Me gustan mucho los puntos de vista de Enricación y de Ypake. Para mí lo que limita al hombre es él mismo, por lo que en este caso, partiendo de un mínimo, es la voluntad lo que importa. Está demostrado hasta la saciedad que no se necesita un Queen Elisabeth para navegar.
No quiero entrar en polémica, pero esta chica, Laura Dekker (
http://www.lauradekker.nl), demostró que con un barco mediano, con algunos añitos ya, preparado para navegar, seguro pero espartano, se puede ir casi a cualquier parte.