La capacidad para conducir un vehículo se acredita ante la Administración (funcionario examinador de Tráfico). Sin embargo la capacidad para gobernar una embarcación se acredita ante un particular (INSTRUCTOR DE PRÁCTICAS) que cobra al examinado. Si una academia se destacase por no dar por superadas las prácticas de un aspirante, rápidamente se difundiría la noticia, y esa academia se quedaría sin alumnos.
No quiero ni pensar lo que sería el tráfico de vehículos si siguiera el mismo modelo de la náutica.
Los procesos de control no tienen validez cuando TODOS los superan. Además ello demostraría que serían innecesarios.
Esto no quiere decir que el control de la Administración sea el único efectivo. La RYA británica nos demuestra que hay otras alternativas serias. Pero allí son muchos los aspirantes que no superan la prueba, que, por su puesto, se hace navegando varios días y ejerciendo de verdad las funciones que se pretende acreditar.
Nos falta mucho todavía.
