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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#11
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Pues vamos pallá...
Resumen/Consejos/Trucos Después de la parte más ladrillosa de descripción de materiales y demás (en la que se han quedado muchas cosas en el tintero que pueden irse completando), queda la parte más práctica de sacarle el jugo apropiado a las distintas propiedades que tienen las distintas calidades que existen en la cabuyería. No es mi intención sentar cátedra, así que invito a todo el mundo a que haga sus aportaciones, ya sea completando o corrigiendo lo que pongo. El primer consejo es algo que ya he repetido a lo largo de este hilo: al ir a adquirir un cabo, hacerlo de una fuente fidedigna y de confianza. Abstenerse de compras a ciegas de las que no sabemos nada más que lo queremos, pero no lo que realmente nos ofrecen: “Driza preestirada de 10 mm de color rojo” o “Cabo de Dyneema de 8”. Esas dos definiciones pueden asignarse a calidades muy, pero que muy distintas. Es casi como si compráramos “un coche de 4 ruedas y un volante por 30.000 €”. Puede ser una excelente oportunidad, pero podría ser también un timo. El que haya leído los posts anteriores supongo tendrá una idea del porqué soy tan categórico. Al escoger un cabo, hay que tener en cuenta varios factores: Resistencia: los cabos tienen normalmente unas elevadas resistencias que si solamente tuviéramos en cuenta ese factor, sería suficiente utilizar cabos de mena más baja de la habitual. Por ejemplo: un buen cabo de poliéster de 8 mm (relativamente “fino” para un crucero medio) tiene una resistencia entre 1.500 a 2.000 kg. Lo que ocurre es que esos números los hemos de reducir a la mitad pensando en la fuerza de trabajo, dar un margen y encima quedar sobrados a fin de tener el mínimo estiramiento posible. Todo ese razonamiento recorta muchísimo el valor nominal apuntado. Mena: En relación casi directa con la resistencia. Está en dependencia del tipo de material y fuerzas a resistir. Sin embargo, hemos de tener en cuenta que hay varios factores que la limitan. En primer lugar hemos de considerar qué menas pueden ser utilizadas por los stoppers y winches que tenemos a bordo. Esto es muy importante a fin de que luego no nos encontremos con que un determinado cabo no pase por un stopper o resbale en el mismo o en un winch autocazante. Luego vienen nuestros propios “stoppers”: las manos. En este caso, por muy grueso no habrá problema, pero un cabo de mena inferior a 8 mm se clava en nuestra piel y/o resbala si hemos de hacer grandes esfuerzos. Para esto, 6 mm sería el límite. ... Seguirá...
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Buena proa! |
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| cabos, cabuyería |
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