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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#10
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He leído el artículo y no me he leído los comentarios de los otros cofrades para no "contaminarme" de otras opiniones.
En principio, admiro a don Arturo pero cuando he acabado de leer el artículo me ha venido a la mente la palabra hipocresía. Y seguramente, don Arturo lo sabe, por eso se ha querido curar en salud diciendo que él, cuando estaba en territorio comanche, trabajaba. Pues hágales la misma pregunta a los hijos de los que matan cuando vigilan a los periodistas. La respuesta no diferirá mucho. Si usted no hubiera estado allí, mi padre estaría vivo. Si me dijera que estaba jugándosela en una misión de paz de la ONU, lo comprendería y tendría todo mi apoyo. Pero un periodista no es más que un turista al que le pagan por hacer turismo de aventura. Admirable? En muchos casos sí. Pero eso no los sitúa en un lugar privilegiado. Hoy en día, los periodistas son el cuarto poder político y, en realidad, tan corruptos como los tres primeros. Ahora solo falta que también tengan derechos especiales. Ustedes tienen el deber de informar (y no el derecho de manipular). Pero eso no los pone a ustedes en lo alto de ninguna pirámide. Actualmente, en este país parece que todos vivamos en una orgía decante de derechos especiales. Yo tengo derecho a que alguien muera por mí porque trabajo y tú no porque solo eres un turista: manda huevos don Arturo, manda huevos. No hace tanto, un amigo me invitó a una cena en la que también había algunos de sus compañeros de trabajo. A mí ya me pareció mal juntar compañeros de trabajo y amigos "náuticos" porque la experiencia me dice que eso no llega nunca a buen fin y se lo dije. En fín, que fui por compromiso. Escuchaba en una conversación de lo que ya me parecieron pijos insoportables y metrosexuales modernos completamente pasados de rosca que van sobrados de todo, en la que una project manager, que es como ahora se denominan a las secretarias de toda la vida, se quejaba de que fue a comprar la barrita de musli esveltese de los cojones durante la pausa y que delante de ella había una abuela comprando. Pues la niña estaba convencida de que esa abuela tenía que buscarse otra franja horaria para ir a comprar a ese supermercado porque a esa hora los "que trabajamos por la zona" salimos a comprar el puto pingüin de Kinderchocolate. Y que los que trabajan tienen más derecho que los jubilados que tienen mucho tiempo y no hacen nada. Que los viejos, considerando que somos nosotros los que les pagamos las pensiones podrían, por lo menos, no molestar. Vaya, que le resultaba muy agobiante tener que perder la pausa haciendo cola detrás de una “vieja” que tiene todo el día para hacer sus cosas. Me callé, pero cuando ya dijo que dar de mamar a los niños era tercer mundista y retrógado no pude más que decirle que eso era estúpido. Allí acabo la fiesta y mi amigo no ha vuelto a llamarme. Qué quieres que te diga, ya le dije que no quería ir. En una sociedad en la que se premia al débil en detrimento del fuerte y en la que se admira a personajes como la novia esa del pachulín, a los dinosaurios solo les queda el don de la sinceridad. Pues Don Arturo, usted, que también es un dinosaurio y muchas veces tiene el don de la sinceridad, en este artículo me recuerda a esa project manager. Salud y libertad Scipio (Ahora me leeré los otros comentarios... a ver por dónde han salido)
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¿Por qué seguir tendencias si puedes seguir el viento? El proyecto es el borrador del futuro. A veces, el futuro necesita cientos de borradores. |
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