Cita:
Originalmente publicado por mazatlan
De la misma forma que para ir a la oficina vamos en un utilitario confortable ágil y silencioso y no en un Jeep equipado con reductora y autoblocante,
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Para ir a la oficina sabes (normalmente) como va a estar la carretera y que no vas a tener que cruzar ríos en crecida, pistas con un metro de nieve o pendientes con cantos rodados, pero no es tan difícil que en el mar aparezca una meteorología extraña y tengas que navegar con 35 o 40 nudos de proa y una ola cruzada y corta (y no querrás que rompa el pinzote de la botavara o se arranque el cadenote de stay) o que un barco grande se abarloe al tuyo y haga crujir todo y las puertas dejen de cerrar, o el mar de fondo que cita Nefta arrancando cornamusas, o que si algún día tuvieras una varada te enteres en ese momento que el timón no eran más que dos cachas de grosor ínfimo con un gurruño de poliuretano expandido dentro...
Tienes razón en mucho de lo que dices, pero creo que los astilleros buscando abaratar precios y siguiendo la tónica general de la obsolescencia programada han llegado a prácticas que no son las más correctas, sobre todo en un medio que puede ser muy agresivo y de límites muy altos e indefinidos como puede ser el mar...
Hay prácticas que fueron muy comunes, sobre todo en astilleros españoles y que son directas causantes del desierto al que hemos llegado: copia sistemática de diseños, improvisación, falta de programación, diseño realizado directamente y sobre la marcha en el taller, carencia de servicio o responsabilidad posventa, desatención a la formación del personal, búsqueda del beneficio inmediato, desatención a la innovación...y otras causas estructurales: voracidad comercial generalizada, inadmisibles márgenes de comercialización, burocracia ininteligible y caótica, desmesuradas exigencias administrativas, subvenciones públicas arbitrarias y desequilibradoras...
Es triste que en el panorama nacional no haya apenas nada que comparar entre lo antiguo y lo nuevo porque lo nuevo prácticamente no existe...
Y que los astilleros tampoco son los únicos responsables de la baja calidad, es también el consumidor el que moldea el mercado, y un poco más de inquietud técnica y alguna visita al astillero antes de la compra de una embarcación tampoco estaría mal..
