Esos traperos maleducados
El problema no de quien va en bolas en su barco, sino de aquel que quiere mirarlo incesablemente.
Tanto yo como mi mujer, siempre que estamos fondeados sin barcos al lado, mínimo 300 metros, vamos como nos viene en gana. Aproximadamente una distancia en la que a simple vista no puedes apreciarlo. En mi caso particularmente, no hace falta alejarse tanto, pero bueno, jejeje.
Pues el caso es que ya he pillado infraganti a gente en otros barcos con los prismáticos que no quitan ojo. ¿Ante eso que hago?, pues ponérselo fácil, me subo a la proa y le salido efusivamente. Oye, y da resultado!!!
Saludos
|