En realidad esto se hace o se deshace si nosotros queremos o no. Con no ir...si este año nadie va, el año que viene estas chorizadas Balearicas a las que ya estamos acostumbrados se acaban. El turismo es su motor, y en época de crisis las sensibilidades hacia las medidas que se implantan son muy altas. Si no queremos estas medidas, pues no las usemos. Si vamos, es que ya nos están bien. El panorama es tan sencillo como: verano 2015 descenso de un 50 % del turismo náutico en las zonas con medidas de la administración recaudatorias con escusa de la posidonia y vertidos. Descenso de ingreso del 50%. Verano 2016, la administración Balear deja de poner medidas recaudatorias a los transeuntes veraniegos, alegando que no tiene impacto sobre la posidonia.
