Guillermo Cañardo – Peor Para El Sol (de la entrevista en prensa)
“Ha sido una etapa muy intensa, 13 días en total, casi casi como el atlántico, tuve problemas pasado finisterre, se me estropeó el piloto, estaba abajo conectando cables y se me fue el espi, se me hizo un nudo tremendo y no pude subir al palo y preferí entrar a puerto para repararlo. Estuve 18 horas en el puerto y después la bajada hasta el estrecho fue bien, salí con mucha niebla pero cogí viento, pero luego a partir de ahí ha sido una tortura auténtica”.
“El peor momento… la petole, la encalmada, con ganas de llegar y mientras flotando flotando, viendo a todo el mundo en tierra, ha sido sin duda el peor momento”.
“El mejor momento, las planeadas llegando al paralelo 36 con el espió medio arriba, 15 nudos, se picaban los delfines y yo les ganaba, bajando olas de tres metros. La encalmada ha tenido momentos bonitos, el mar estaba como un plato, era como un espejo, se veían las estrellas reflejadas en el mar, era como estar entre dos cielos, pero yo quería navegar, quería viento. Vendí mi alma al diablo por viento”.
“He aprendido un montón de cosas, sobre todo a tener paciencia y a tener calma, las cosas van pasando y al final se termina llegando. He aprendido mucho del barco, no cometer los mismos errores. Pero para mi es la aventura, aunque he llegado tardísimo. Estoy a gusto cuando navegando solo, llevo a mucha gente en la cabeza. Me hubiese quedado, me encanta, ha sido toda una experiencia”.
