Sobre este asunto prefiero pecar de ingenuo e, insisto, borrar las ideologías de la política medioambiental. Todos sabemos que se trata de dinero. Remendar el descosido de la combustión llevará años y, como comentaba al principio, al final se forrarán los mismos. ¿Qué obtenemos los ciudadanos a cambio? Poco o mucho, según se quiera ver. Y sí se habla de los plásticos y su maldad en la prensa, amigo Alf_on. Hasta la extenuación, aunque, tristemente, con criterios nuevamente ideológicos. Ahí tenemos al señor Trump enseñoreándose de sus opiniones medioambientales con la locuacidad del ignorante con poder. Escuchándole, te sonríes o te encoges de hombros. Poco más se puede hacer. Afortunadamente pronto habremos olvidado las bolsas del supermercado (un paso minúsculo, estoy de acuerdo), pero se darán más. Quizás por ese motivo nuestros viejos coches tengan que ir quedándose en el arcén poco a poco. Será algo selectivo. Son décadas de cambio. Probablemente ni nos demos cuneta de cómo ha sucedido y todas estas discusiones serán anécdota.
Respecto a la mística de la vela, Temido, a mí me queda algo. Una conjunción de sentimiento que aflora, sobre todo, cuando me incordia una moto de agua.
Un saludo a todos y
