Hola navegantes.
Los ataques a veleros se producen desde 2020, no conociéndose esta conducta con anterioridad. Se ha visto que atacan exclusivamente a los timones de los veleros, y que cuando consiguen arrancar uno siguen jugando con él como si fuera una pieza de caza (hacen lo mismo con las focas, después de muertas se las lanzan como si fuera una pelota, y se las rebotan con la aleta caudal). Obviamente al velero le provocan un destrozo, y en el peor de los casos una vía de agua que puede hundirlo.
La hipótesis más probable es que se trata de un comportamiento de caza aprendido. Todos los ataques se deben a una misma familia que migra, siguiendo a los atunes, entre Galicia y el Estrecho de Gibraltar (donde también se han registrado ataques). Al parecer entrenan a las crías para la caza utilizando los timones, que recuerdan la aleta caudal de sus presas. Al dejarlas sin aleta caudal el animal nada en círculos y muy despacio, siendo fácil de atrapar. Si esto fuera cierto, es de esperar que el comportamiento se perpetúe a través de las siguientes generaciones, que enseñarán el mismo comportamiento a sus crías.
Ante un ataque, algunos han respondido lanzándoles bengalas, gasoil o gasolina, o pinchándolas con el bichero u otros cachivaches, lo que suele empeorar la conducta haciéndolas más agresivas. Y una orca furiosa puede hundir un barco como nosotros pisamos a una hormiga. Pueden medir 7-8 metros y pesar varias toneladas.
Lo que nos recomiendan las autoridades y los científicos, aunque sin mucha convicción, es parar el barco (bajar las velas y apagar el motor) y dejar el timón libre, puesto que si se le fija es más fácil para las orcas arrancarlo. También funciona hacer avanzar el barco despacio marcha atrás, para que el timón no les recuerde una aleta caudal, ya que iría en la parte de "delante" en el sentido de la marcha, y ningún animal marino tiene una aleta delante de la nariz. Además hay que retroceder a motor, que al parecer también las espanta. Los portugueses recomiendan llevar un tubo metálico, meter un extremo en el agua y golpearlo con un martillo o llave inglesa para espantarlas con el sonido. En cualquier caso, estos "trucos" sólo dan resultado en el 50% de los ataques, pero como no hay más, es lo que hay que hacer.
Una sociedad francesa ha desarrollado un dispositivo de repulsión de cetáceos basado en los ultrasonidos. Inicialmente era para proteger las redes de pesca y emitía siempre, pero ahora hay uno que sólo se activa cuando detecta la presencia de cetáceos en las proximidades:
Podéis consultarlo aquí:
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Y aquí:
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Aunque está diseñado para proteger las redes de pesca dejándolo sumergido con ellas, nada impediría llevarlo a bordo y sumergirlo al detectar a las orcas, a ver si las espanta con su estruendo mudo. Si alguien lo ha probado que lo comparta.
En caso de ataque también es importante quedarse en el centro de la bañera o en el interior del barco, y sobre todo no asomarse por la borda para verlas. Si en ese momento se produce un choque alguien puede caerse al mar, y convertirse inmediatamente en la comida de las orcas. Y ya sólo faltaría que también aprendieran esta forma de conseguirse la comida.
Con cuidado, navegantes.