En segundamano, hubo una época en la que se podían ver hasta 20 anuncios seguidos del mismo bípedo, en el que vendía barcos de todos los colores, tamaños y motores, no sé si sigue pasando. Por poner un ejemplo: que te vendan una lancha rápida tuneada hasta en la toma del mechero Sooole!, con 2 motores de tropecientos caballos, remolque de doble eje y toda la electrónica por 4000 uritos, pues dá que pensar, y que haya escogido poblaciones para ponerlo a la venta como León, Burgos, etc, pues dá más que pensar, y que el idioma, si es que se le puede llamar idioma, que utiliza para venderlo está más próximo a un traductor on-line que a una conversación normal entre borrachos de bar, pues... resultado: no es que huela a estafa, es que apesta.
Yo no compro nada (o casi nada, porque algo he comprado fuera por internet) sin verlo, tocarlo y probarlo, y aún así se corren riesgos. No es lo mismo que te tanguen 200 euros que 20.000, no es lo mismo "Tejidos novedades en el piso de encima, que te jodes no ves nada y te pisan encima" y si además te quedas sin pasta
Salud

, a esta ronda invito yo.