Re: el barco de Hitler
Creo que, con el tiempo, se teje como una especie de simbiosis entre el capitán y su barco. El barco acaba reflejando lo que es el capitán. No sé si lo notáis vosotros en vuestros barcos. A mi sí que me parece que es así.
Por lo tanto no podría ni siquiera acercarme a un barco que haya pertenecido a Hitler. Aún menos pisar su cubierta. Aún menos hacerme a la mar con él. No soportaría la idea que esa caña fue tocada por unas manos tan manchadas de sangre. Imposible. Me parece hasta inconcebible que a un hombre así le haya podido gustar el mar. Hitler, marino? Ojalá Neptuno se lo hubiera tragado. A tantos otros se tragó que se lo merecían mucho menos.
__________________
|