Cita:
Originalmente publicado por SAM
Cuando yo jugaba de portero me decía mi entrenador: "Yo no te pido que saques las que van dentro, lo que te pido es que no metas las que van fuera".
¿A qué viene esto? Pues que aquí se habla mucho de pesca, marcas y otras cosas pero se olvida una parte fundamental; que después de pescados, los peces hay que traerlos para casa y a poder ser en las mejores condiciones.
Como veo que aquí se habla mucho de cajas de leche (esloras pequeñas) que generalmente no tienen un espacio habilitado en condiciones para estibar el pescado, pues generalmente estos acaban en cubierta a la solatera todo el día como estos que pongo en la foto que es de una salida con un amigo en un barco de 7 metros. Lo ideal una nevera de cámping de dimensiones acordes a la pesca con abundante hielo. Como en muchos casos esto no es posible yo recomiendo tapar el pescado con una manta húmeda y a cada poco (dependiendo de lo soleado y caluroso del día, largarles un cubo de agua por encima de manera que siempre esté húmedeo y fresco, si no llegará a casa cocido.
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En mi caso, llevo una caja hermosa dentro del tambucho de la bañera. Limpiar y desescamar el pescado para tratar de quitarle el máximo de anisakis (y para evitar poner la casa como un vertedero) en cuanto llega a bordo y a la caja a oscuras y tápado con trapo mojado.
A partir de la fiesta de Madalenas



(22 de Julio, Elantxobe) me llevo una nevera Igloo de 100 litros en la que metemos el vinito, el ron, los refrescos, los limones y los hielos. Durante el día solemos tener bastante sed, con lo que suele quedar vacía.





A partir de ese momento, botellas de 50 cl llenas de agua y los enfriadores azules planos que solía llevar la amatxo a la playa.El hecho de que sean rectangulares ayuda bastante a aprovechar bien el congelador.
La nevera sirve también de asiento y se suele quedar en la embarcación hasta Septiembre.